Su perfil dice que nació en Magallanes, más precisamente en los mares del Fin del Mundo: “Ya soy un adulto y vivo con mi familia en el océano. Mi vida fue feliz hasta que, de pronto, empecé a notar que las aguas de mi hogar se contaminaban, se oscurecían, se tornaban cada vez más turbias. Investigué junto con Greenpeace y descubrí la causa: las salmoneras”.
Ese es el motivo que llevó a “Delfín” a postularse como candidato presidencial, una iniciativa de la ONG internacional Greenpeace en Chile, que busca poner en la discusión la problemática de la industria salmonera y otros problemas que mantienen en vilo el equilibrio de nuestro ecosistema.
Una de sus propuestas tiene relación con la creciente industria automotriz. Una de sus propuestas dice: “Nuestra propuesta es prohibir la venta de vehículos diesel y a gasolina a partir del 2045. Y que una década después, ya no puedan circular por el país. En otras palabras, debemos apuntar a que, desde el 2055, el parque automotriz privado y de transporte público en Chile sea completamente eléctrico”, comentó el candidato.
Directamente desde Magallanes, la iniciativa medioambiental ya suma más de cinco mil “votos” para esta campaña, la cual busca que los verdaderos candidatos presidenciales den prioridad a una agenda enfocada en la protección de la biodiversidad en nuestro país.