“Uno
es magallánico y hace un esfuerzo por lograr que al resto de la gente
les llegue los beneficios de la conectividad y eso no pasa por la
inversión que uno haga, sino porque toda la gente se sume a ello”, dice
Juan Leiva, representante legal de la empresa Conductividad Austral,
empresa dueña de la red de fibra óptica terrestre.
Leiva
participó este viernes en el programa Las Cosas por su Nombre de
Pingüino Radio, donde explicó que desde el 23 de enero de 2020, la red
está oficialmente operativa. “Trabajamos un año entero para brindar una
red de 900 kilómetros que abarca desde Natales a Timaukel”. Pero hasta
ahora, solo una empresa, Claro, se ha conectado. Leiva destaca el
esfuerzo realizado por llevar conectividad de alta tecnología a muchos
de los lugares más apartados de la región, desde Tierra del Fuego a
Última Esperanza, incluidos sectores de Laguna Blanca y Punta Arenas,
aunque los resultados no han sido los esperados. “En Timaukel y en
Cameron, nosotros estamos a 30 metros del colegio y no hay nada. Con el
alcalde quedamos de acuerdo que podíamos conectar el colegio ¿y para
qué?, si no hay conexión con el resto de la red”.
Leiva
agregó: “Piensa en las postas, ahí pueden salvarse vidas. Ahora mismo,
en invierno, piensa en una ruta de camino de tierra congelada en Tierra
del Fuego, que hace dos o tres días, aquí en Punta Arenas teníamos
cuatro o cinco grados bajo cero y ellos tenían 10 o 12, no se podía
andar en esas carreteras”, dice Leiva quien explica lo grave que sería
un accidente de tránsito en esas circunstancias, en una zona tan aislada
como aquella.