Hasta hoy Rainbow Warrior III de Greenpeace recibe visitas magallánicas

A eso de las 11 de la mañana de ayer, los alumnos del Colegio Green Hill fueron los primeros en poner los pies sobre el barco insignia de la ONG internacional Greenpeace, que luego de un polémico recorrido por los canales australes, llegó a Punta Arenas en el contexto de su campaña para evitar la expansión de la industria salmonera.
Los estudiantes de varios colegios y público en general pudieron conocer durante la tarde de ayer la historia de este velero, los mares por los que ha navegado y la lucha que lleva a fin de evitar cualquier daño al ecosistema.
Esta exhibición es parte de la campaña “Salvemos los mares del fin del mundo”, que ya ha dado mucho de qué hablar debido a las acciones realizadas bajo su política de ‘intervención pacífica’. Hace unos días, activistas se sumergieron en las aguas del seno Skyring para fotografiar los desechos que existen cerca de la salmonera de la empresa Cermaq. Luego de esa acción, durante la madrugada del martes, cinco miembros de Greenpeace se subieron a la cinta transportadora de carbón de Mina Invierno (en Isla Riesco) para desplegar dos lienzos alusivos a la batalla que libran contra la utilización de combustible fósil y contra la expansión de la salmonicultura.
Ayer, y sin intenciones de hacer nuevas polémicas, miembros de la ONG realizaron un punto de prensa en el helipuerto del barco, acompañados por la presidenta de la agrupación kawésqar de Puerto Natales, Leticia Caro, y la representante en Magallanes de la ONG RealChile, Lorena Bórquez.
En la conferencia, reiteraron su llamado a proteger los mares de Magallanes, exigiendo la anulación de cualquier trámite de concesiones a nuevos proyectos salmoneros, además del cierre total de la Mina Invierno.
Estefanía González, coordinadora de océanos de Greenpeace Chile, aprovechó la oportunidad para responder a Gonzalo Rubilar, jefe de la Dirección Zonal de Pesca en Magallanes, quien declaró a Diario El Pingüino que “decir que las solicitudes de concesiones en espera serán aprobadas, es al menos temerario”.
González enfatizó que “a nosotros nos parece temerario que la industria salmonera esté pidiendo este tipo de tramitación, y esperar a que se rechacen, no nos da ningún tipo de margen. Hoy día da lo mismo si son 300, 100, 40 o 2, el mensaje de Greenpeace es claro: ni una concesión salmonera más”.
“Embajador chileno”
Uno de los que recibieron a los primeros visitantes del Rainbow Warrior en Punta Arenas fue Andrés Altamirano, denominado “embajador chileno” a bordo del Rainbow Warrior III.
Voluntario desde hace 17 años (ahora tiene 34), este penquista radicado en Santiago, supo del llamado hecho por Greenpeace para ser parte de la tripulación, por lo que postuló para ser el encargado de mostrarle a los tripulantes sobre las maravillas de Chile y los problemas que lo aquejan.
“Me ha tocado hacer de todo, he hecho difusión, charlas, capacitación con niños. He tenido la oportunidad de estar en acciones en otros países. Han sido gratos años en la organización”, expresó.
Altamirano aseguró que los objetivos de Greenpeace en Chile son “cambiar un poco la mentalidad que tiene la gente en nuestro país, que espera que llegue alguien más a preocuparse por ellos”.
El barco estará abierto hasta las 17 horas de hoy, para luego zarpar con destino a Argentina.

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