Históricas alzas del dólar y combustibles golpean a Magallanes

Yasna
Bosch, dueña de un almacén en Punta Arenas, el Almacén Lola, comenta:
“Todo subió. Ya antes que empezara la invasión a Ucrania, todos los
proveedores nos subieron sus precios y después cuando empezó la guerra
fue peor, se encareció todo de un viaje. Lo que más nos subió fue el
harina, el aceite, los fideos, todos los alimentos no perecibles y los
perecibles también. Lácteos, queso, la mantequilla subió mucho. El
precio del pan hemos tratado de mantenerlo, pero ayer tuve que subir las
empanadas, porque la carne llegó a 10 mil 990 pesos, el kilo y antes
costaba $6 mil 990. También dejamos de hacer entregas a domicilio,
porque es un costo que no se cubre”.

Agrega
que hace poco, les entregaron el balance anual de su negocio y el
resultado fue sorprendente: “Resultó que, simplemente, el ingreso del
local solo da para un sueldo, además del panadero, pero no da para que
yo y mi marido trabajemos en esto, así que estamos viendo otra
alternativa ahora”.

Del
otro lado del mostrador, Rosa Zúñiga, expresidenta de la Unión Comunal
del Adulto Mayor, comenta: “Para las personas adultas mayores esto ha
sido tremendamente difícil, porque sus ingresos son muy bajos y los
alimentos, los remedios, todo se les encareció demasiado y así es muy
difícil llegar a fin de mes”, comentó.

CIFRAS HISTÓRICAS

Y
no es para menos, si esta semana el precio de la gasolina de 93
octanos subió la histórica cifra de 20 pesos, el litro y el diésel lo
hizo en 12 pesos, el litro.

También
el dólar avanza descontrolado, al punto de llegar por momentos a mil
pesos, la jornada del miércoles, para retroceder horas después.

La
unión de ambos fenómenos, favorecida por un complejo entramado de
factores internos y externos, está provocando la tormenta perfecta que
golpea a los hogares de la región, una tormenta que está lejos de
afectar sólo a los sectores más vulnerables de la población magallánica,
sino que sus efectos se extienden, cada vez, sobre una superficie mayor
del tejido económico y social de la región.

Así
lo sabe Belinda Mac Leay, dueña de una empresa de seguridad de Punta
Arenas. Al principio, duda un momento en contestar cuando le
preguntamos, junto a muchas otras personas, por el alza del dólar y los
combustibles.

Luego
se decide y desahoga: “Usamos mucho combustible en nuestro trabajo
diario y cada día, se nos hace más pesado operar, tenemos contratos a
largo plazo, dos años o tres años, pero no podemos cambiarlos cada
semana, con cada alza de los combustibles que se produce. Te juro que
nunca habíamos vivido un alza de combustibles tan alta y descontrolada
como esta. Tengo 160 empleados y todos me cuentan, que cada día se les
hace más difícil solventar sus gastos básicos de comida, cuentas y
transporte, por la forma como sube todo”.

CABO DE HORNOS

Aún
así, es en los rincones más apartados de la región, donde la fuerza de
esta tormenta se siente aún con mayor violencia. En la comuna más
austral del mundo, Cabo de Hornos, se paga los precios de combustibles
más caros de todo Chile, nos recue
rda el alcalde, Patricio Fernández.

Y
su efecto se ha hecho sentir. “En nuestra comuna, la gasolina 93
octanos subió no 20, sino 24 pesos para llegar a $1.422, el litro”. Y el
diésel que en el resto del país subió 12,7 pesos, se elevó allí en $16,
el litro.

Fernández
sostiene que en momentos que está por iniciarse la temporada del
centollón esta importante alza de los combustibles, es un golpe muy duro
para la pesca artesanal que cifra en esta temporada muchas de sus
esperanzas.

Entre
los marinos que se aprestan a embarcarse, hay pescadores de toda la
región. En Punta Arenas, uno de ellos nos comenta con notorio acento
venezolano: “Mi hija acaba de nacer la semana pasada y me embarco el
jueves 14. Voy a tener que dejar a mi pareja sola en estos primeros días
del nacimiento de mi hija, pero no queda de otra. Falta “chamba”, hay
que pagar arriendo, comer, en fin, necesitamos el dinero, ojalá salga
todo bien”, dice antes de sumergirse en algunos de los mares más
tempestuosos del mundo, un enorme esfuerzo cuyos frutos pueden verse
afectados profundamente por los crecientes costos de la empresa.

Pero
si la pesca artesanal está preocupada, para el transporte regional la
situación es aún más angustiante, pues ahora se suma la posibilidad que
el Gobierno añada nuevos impuestos a esta actividad, los llamados
impuestos verdes al diésel.

Al
respecto, el recién electo director de la Confederación Nacional del
Transporte de Carga, CNTC, el magallánico Carlos Estrada, observa con
gran preocupación el anuncio de un impuesto verde al petróleo Diésel.
Por ahora, no fue incluido en el proyecto enviado al Congreso, esta
semana, pero forma parte del programa de gobierno.

La
opinión de Estrada sobre este eventual gravamen es muy crítica. “Cuando
tú le agregas un impuesto al combustible Diesel, ¿qué vas a hacer?, vas
a gravar el transporte. Todo lo que consumimos, es transportado en un
camión, incluso con la carga naviera y la carga aérea, la última milla
la haces en un camión. Entonces, hay un manejo casi ideológico de pensar
“a los camioneros golpistas les vamos a subir el impuesto, pero no al
pueblo” y están muy equivocados con eso, porque el camionero es parte
del pueblo, como cada uno de los chilenos y nosotros vamos a tener que
traspasar el costo del combustible al valor del flete y ese valor del
flete alzado, se va a reflejar en el valor del flete final, entonces
productos de consumos básicos como la harina, la azúcar, el aceite que
en el caso nuestro llega desde Argentina, todo es transportado por
camión, como los medicamentos y todos los productos que consumimos, se
van a ver alzados. Entonces, hay un manejo comunicacional muy facilista,
muy sencillo de decir “vamos a perjudicar a los malos, a los súper
ricos, a los camioneros golpistas, pero no al pueblo” y eso,
lamentablemente, puede ser que alguien lo crea, pero no es efectivo”.

Aunque
no explica las alzas del último tiempo, la carga tributaria de los
combustibles en Chile es enorme, agrega Estrada, la cual suma cuatro
impuestos: permisos de circulación, peajes, IVA e impuesto específico.
“Todo esto se disfraza con esta poesía de “cuidemos el planeta”, pero la
realidad es que el transporte de carga no tiene alternativa al diésel”,
concluyó.

ZONA FRANCA

Y
el petróleo no es el único. El dólar no ha dejado de subir hasta
alcanzar también niveles record esta semana, lo que a su vez tiene un
gran impacto en la población.

El
presidente de Cámara Franca, Edgardo Toro, explicó cómo esto ha
afectado al sector importador de la Zona Franca de Punta Arenas.

“Esta
fuerte alza del dólar afecta directamente el costo de las importaciones
de Zona Franca, mayormente a las provenientes desde Asia, Europa y
Estados Unidos, a lo que se suma el alto valor del trasporte marítimo y
las largas esperas por los atochamiento en los puertos respectivos por
la demanda mundial en la cadena de suministros. En lo local, Sudamérica
sufre el mismo efecto en cuanto al costo de importación, pero en menor
medida en el precio del transporte, el que de igual manera ha tenido un
incremento promedio de un 30%”.

El
futuro no se ve prometedor. “Las proyecciones no son muy alentadoras ya
que no hay medidas propuestas para un estabilización del dólar, sumado a
la constante baja del precio de la libra de cobre lo que no ayuda a
parar esta alza. Todos estos factores influyen en que ya los usuarios de
Zona Franca de algunos rubros estén en la obligación de incrementar sus
precios, es algo inevitable. De lo contrario, se verían afectados en la
liquidez de sus empresas, pues en estos aspectos siempre se debe
mantener un equilibrio para mantener nuestra fuerza laboral intacta”,
comentó.

El
deterioro de la moneda nacional se siente incluso más allá de nuestras
fronteras. “Antes viajábamos siempre por tierra a Argentina y no había
muchos problemas para que nos recibieran los pesos chilenos. Pero ahora,
viajamos en camioneta y en ninguna bencinera nos recibieron pesos
chilenos. “La moneda de ustedes se ha devaluado mucho”, nos dijeron”,
afirma Jéssica Olsen, tras realizar un intenso periplo por la Patagonia
chileno argentina.

Cecilia Cárdenas, presidenta de la Junta de vecinos Llaullau, comentó: “Otros
países están manejando de mejor manera el alza del dólar. Pareciera que
vamos de mal en peor, se genera mucha incertidumbre como dice el
Presidente, pero también él tiene que hacerse cargo, pues desde la clase
media a la más humilde se ven afectados por estas alzas. Más encima,
quieren subir los impuestos y ahora el gobierno está impulsando el alza
de los arriendos, en la Reforma Tributaria”.

Entre esos países que estarían haciendo mejor las cosas, Diario
Financiero citaba este viernes a Perú y Brasil cuyas monedas habían
logrado sostenerse frente al dólar, protegiendo los ingresos de sus
poblaciones, gracias a masivas emisiones monetarias, es decir, inyectar
al mercado enormes cantidades de dólares desde sus reservas.

Pero en Chile, tras quemar cinco mil millones de dólares de las reservas fiscales. la semana pasada, esa estrategia no resultó,

El economista Juan Luis Oyarzo, lo explicó así: “Las presiones
son demasiado fuertes por parte del dólar. Son varios los factores: el
temor a una recesión en EE.UU. y cómo esto se puede propagar generando
una crisis económica a nivel mundial. Asimismo, nuestro escenario
interno tampoco es propicio, en especial, por la incertidumbre política
que existe en la actualidad. ¿Debe intervenir el Central? Para los
consejeros de la entidad, aún no es el momento. Si el problema sólo
fuera de nuestro país, este podría actuar, pero para nuestro caso son
muchas las variables externas que están en juego, de modo, que su
actuación sólo sería una medida paliativa”.

El
analista internacional magallánico Jorge Guzmán, comparte la
preocupación de Oyarzo por una eventual recesión internacional, la
crisis en China, la caída del precio del cobre, la falta de
embarcaciones y de suministros agrícolas.

En
lo político, añadió que “hay muchas interrogantes en materia
internacional, pues, a nivel de las grandes potencias, la división
geopolítica es cada vez más profunda”. Además, todo indica que la guerra
en Ucrania se alargará, sostiene.

¿Y cómo influye el escenario político nacional en este cuadro de incertidumbre?

“El
escenario nacional previo al plebiscito tiene una influencia muy
importante. Cualquiera que lea el borrador constitucional se va a quedar
con muchas preocupaciones, entre ellas, los cambios planteados en
materia del derecho de propiedad, que pueden tener efectos en la
inversión”.

Guzmán
lo explicó así: “Un amigo español, me dijo una vez que ‘en la vida lo
más cobarde es el dinero. El dinero huye de aquellos lugares donde hay
problemas y se refugia donde no los hay’”.

Por
ello, afirmó el analista, “si el Gobierno no entrega las garantías
suficientes en el sentido que aquí no va a haber una suerte de
revolución de las instituciones, entonces, no habrá inversión,
desarrollo, ni innovación y si le sumamos a eso una recesión
internacional que falta que la confirmen, el desafío de las autoridades
de nuestro país es gigantesco”.

Esa
aclaración es muy necesaria, dice Guzmán, porque gran parte del temor
de los inversionistas está en la propuesta constitucional que será
votada el 4 de septiembre.

Y
el motivo de tal inquietud, declaró, es que el borrador constitucional
no apunta a generar un país desarrollado al estilo occidental de la
OCDE, sino más bien uno como Bolivia. “Si a usted no le molesta vivir en
un país como Bolivia, entonces puede votar Apruebo, pero después no hay
que quejarse”, advirtió.

Con
todo, el exdiplomático y académico declaró: “confío en que las
autoridades económicas sabrán tomar las mejores decisiones para proteger
a los consumidores de nuestro país”.

Ojalá esta esperanza y la de muchos otros magallánicos se traduzca en resultados.

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