Tres
años cumple el “horario magallánico” implementado durante el gobierno
de Michelle Bachelet. La medida que, en términos prácticos, implica
mantener el horario durante todo el año, a diferencia de lo que sucede
en el resto del país, ha sido alabada y criticada por los habitantes de
la región, sin embargo, esta se ha mantenido en el tiempo.
De
hecho, este será el año en el cual el horario magallánico durará más
tiempo desde su implementación. Serán cinco los meses en los cuales el
resto de Chile continental tendrá una hora menos que Magallanes. Y es
que tanto en 2017 como en 2018 el tiempo de duración fue de tres meses
(desde mayo a agosto), mientras que ahora comenzará el próximo 6 de
abril y culminará el 7 de septiembre. En total, 154 días o 3.696 horas
en los que habrá diferencia horaria con el resto del territorio
nacional.
Es
un 42,1% del año que para el seremi de Energía, Nolberto Sáez, no tiene
preponderancia alguna en términos energéticos. “Desde el punto de vista
de eficiencia energética, no significa ahorro. Lo que uno gasta al trabajar
con un horario que no cambia, a uno que cambia, no significa nada. Lo
que uno ahorra en la mañana lo pierde en la tarde. Es el mismo
resultado”, señaló.
Sin
embargo, el propio seremi manifestó que “desde otro punto de vista, hay
algunos problemas porque Santiago tiene un horario diferente. Eso
produce un desfase entre las decisiones que se toman en Santiago y las
que se toman en Magallanes. Yo, por ejemplo, trabajo a una hora y en
Santiago no han comenzado la jornada. Está el tema de los noticiarios,
que terminan muy tarde también”.
En
esa misma línea, analizó la problemática de la adaptación a los nuevos
horarios, señalando que “el organismo humano está acostumbrado a cambios
más graduales. Cuando se cambia una hora, el organismo lo nota. Hay
gente a la cual le molesta eso.
Ante
esa gran cantidad de factores, el seremi señaló que como gobierno
tenían pensado realizar una mesa de trabajo en caso de que existiesen
reclamos producto de esta mantención horaria. Sin embargo, al no
existir, por ahora, esa mesa no está contemplada dentro de la cartera.
“Si
uno lo mira, hay un montón de factores a favor y en contra. Pero lo más
importante es que nadie en Punta Arenas ha reclamado y ha pedido que lo
cambien. Todo el mundo lo ha aceptado, y por la falta de reclamo, yo
creo que todos prefieren que se mantenga el horario”, manifestó.
En
todo caso, fue enfático al señalar que “si aparecen reclamos, yo creo
que valdría la pena realizar esa mesa. Pero al no haberlas, sería
desgastarse en algo en lo cual estamos todos más o menos de acuerdo”.
Camilo Encina