Según explicó en la publicación de Facebook el médico veterinario Eduardo Nugra, el humano del canino le automedicó este fármaco, dándoselo por cinco días consecutivos hasta que desencadenó un enorme daño en su salud.
“(Una) intoxicación por Ibuprofeno le destruyó el hígado. El
perro se tuvo que eutanasiar, después de que su dueño le diese una
pastilla durante 5 días porque se había peleado con otro perro y estaba
dolorido. Sin saberlo, le envenenó. No todo lo que es bueno
para los humanos es correcto para las mascotas. Cuidado con medicarlos
sin prescripción veterinaria”, escribió Nugra junto a la imagen de las
encías
Consultado al respecto, el médico veterinario presidente de la
Asociación de Etología Clínica Veterinaria de Chile (Asecvech), Gaspar
Romo, explicó a BioBioChile que “todos los medicamentos que ingieran las mascotas deben ser recomendados por el médico veterinario tratante. Es
importante recalcar que nunca se debiera dar un medicamento al animal
por iniciativa propia sin recomendación del profesional”.
Según la publicación de Facebook, el encargado del perro fallecido
tardó cinco días en percatarse de la intoxicación. Al respecto, Romo
señaló que si bien existen síntomas claros en las intoxicaciones,
dependerá también de qué y cuánto ingirió el animal del agente tóxico,
para el tiempo de aparición de estos signos.
Sin embargo, aseguró que en caso de Ibuprofeno, el perro presenta
síntomas rápidamente. “Los efectos de una sobredosis son similares a los
que se observan en humanos, con la diferencia de el perro
tolera dosis de Ibuprofeno mucho menores que nosotros, por lo que se
pueden observar signos de intoxicación incluso con dosis bajas”, advirtió.
Romo detalló que este medicamento es dañino para los caninos puesto
que puede disminuir el flujo de sangre hacia el riñón, generando una
falla renal aguda. “También disminuye la agregación plaquetaria, y
genera daño a nivel gastrointestinal”, detalló y explicó que esto produce úlceras gástricas e incluso perforación gástricas en el cuerpo del perro.
“En casos severos se pueden observar también signos neurológicos como convulsiones y coma”, agregó el médico veterinario.
Respecto a las intoxicaciones en general, Gaspar Romo enumeró algunos de los síntomas más comunes: vómitos,
diarrea, signos neurológicos, taquicardia, aumento en la frecuencia
respiratoria, hipersalivación, diarrea con sangre e ictericia
(coloración amarilla de las mucosas y la piel). “Los signos siempre dependerán de la naturaleza del tóxico”, explicó.
Aún así advirtió: “Es importante igual reconocer que todos esos
signos se pueden producir por otros problemas diferentes de una
intoxicación, por lo que es importante mencionar al veterinario si se
sospecha que el perro pudo haber consumido algún tóxico de manera casual
o inducida por un tercero”.
El presidente de Asecvech además advirtió sobre los mitos que existen
sobre cómo socorrer a un perro intoxicado. “En Internet y la cultura
popular está lleno de mitos y varios de ellos pueden incluso empeorar la
situación. Por ejemplo, muchas veces me ha tocado leer gente
que irresponsablemente recomienda cortar la punta de la oreja al perro
para que sangre y, supuestamente, se elimine el tóxico. Cosas así no
surten ningún efecto, generan más dolor y sufrimiento al perro y quitan
tiempo valioso para el tratamiento adecuado”, subrayó el experto.
“Del mismo modo, algunos recomiendan dar leche, lo que tampoco es de
ninguna ayuda y en el caso de algunos tóxicos puede incluso favorecer su
absorción”, añadió.
¿Qué hacer si mi perro sufre un envenenamiento?
En tanto, el médico veterinario explicó que, de forma inmediata, lo
inmediato que se puede hacer con un perro intoxicado es inducirle el
vómito. “Ojalá antes de las dos horas de haberse ingerido el
tóxico y siempre que no se trate de una sustancia irritante, como cloro o
soda cáustica, pues en esos casos el vómito empeorará la situación”, dijo y explicó que se puede usar salmuera o agua oxigenada (1-2 ml por kg., máximo 45 ml) para provocarlo.
Aún así, Romo recomendó que siempre es mejor llamar al médico
veterinario en estos casos antes de tomar cualquier medida además de
trasladar con urgencia al perro a la consulta.
“En todas las situaciones hay llevarlo lo más rápido posible al
veterinario para instaurar el tratamiento más adecuado según el tipo de
intoxicación. No todos los tóxicos tienen antídoto y el
tratamiento indicado variará según el tóxico particular, por lo que es
indispensable llevar oportunamente al veterinario para que la situación
se resuelva de la mejor manera posible”, recomendó.