Una
de las personas que nos acompaña nos dice en términos muy simples:
“Esto es como un gran compartimento estanco.
Las pérdidas de energía son
mínimas”. A su vez, el empresario Jaime Vásquez, socio de Inmobiliaria
Albatros, muestra con orgullo los paneles que conforman el fuerte
revestimiento de la vivienda. “Aquí no hay puentes térmicos, por
ejemplo, una estructura de metalcom en medio de dos forros, que hace que
el calor de la casa se escape. Todo esto es estanco”, comenta.
El
primer conjunto habitacional que utiliza la tecnología Impasivhaus de
sustentabilidad energética, fue presentado oficialmente ayer en Punta
Arenas. Se trata del proyecto Impasivhaus Río de Los Ciervos, un
proyecto de 13 viviendas, de las cuales cinco ya están concluidas.
Uniformidad errada
Vásquez
explica que los estándares inmobiliarios similares para todo Chile, no
dan cuenta de su gran diversidad climatológica. Así, mientras la
temperatura promedio en Arica es de 18 grados, la de Punta Arenas y
Puerto Williams no llega a 6 grados. “Y sin embargo, los estándares de
construcción son los mismos”.
Sustentabilidad
El
investigador Humberto Vidal, director del Centro de Estudios de los
Recursos Energéticos (CERE) de la UMAG, explicó que este conjunto le
ofreció la posibilidad de realizar por primera vez, estudios de
eficiencia energética. “Lo que queremos
destacar es que este proyecto demuestra que es posible construir con
sistemas de sustentabilidad energética en Magallanes y que los
resultados al medir su hermeticidad al aire son de un alto estándar, que
se acerca al de los países europeos”, expresó.
Según
informaron, el promedio nacional de infiltraciones en Chile es de 12
renovaciones por hora, y en el proyecto Impasivhaus se midió 1,88
renovaciones por hora, el estándar europeo exige 3 renovaciones por
hora.
Domótica
En
el proyecto, el concepto de sustentabilidad se ha llevado al máximo.
Las viviendas cuentan con paneles fotovoltaicos que proveen energía
eléctrica y avanzados sistemas de captación y almacenamiento de energía
solar térmica para producir agua caliente. De hecho, el uso de los
paneles fotovoltaicos y la adopción de ciertos hábitos de uso han
permitido autoabastecerse totalmente de energía eléctrica durante el último año.