Entre el 7 y 8 de febrero miembros del Destacamento de Infantería de Marina N° 4 Cochrane de la Armada de Chile, realizaron parte de su entrenamiento en Dientes de Navarino.
La Unidad de Tarea realizó una travesía en la ruta de trekking, enmarcado dentro de las actividades de entrenamiento característico de la Partida de Vigilancia y Control de Aguas Interiores (Vicai) en el área, en donde se realiza una importante presencia en el territorio austral.
Esta operación también se enmarcó en el apoyo a la comunidad civil, dada la alta concurrencia de turistas nacionales y extranjeros que realizan la ruta de trekking, que en este periodo estival ya ha sido objeto de al menos dos operativos de búsqueda y rescate, en donde se han visto involucrada recursos terrestres y aéreos, generando situaciones de alta complejidad dada la geografía abrupta de la zona y cambiante del clima que complica a personas inexpertas. (Ver recuadro)
El teniente Segundo (IM) Gustavo Amaro señaló que “esto corresponde al entrenamiento característico de la VICAI, en donde paralelamente fuimos marcando la ruta de trekking con cintas, siendo dispuestas a lo largo del sendero y zonas estratégicas para orientar a quienes decidan realizar este complejo circuito, el cual está compuesto por 38 hitos”.
La Unidad de Tarea estuvo compuesta por 10 integrantes del Pelotón VICAI, la que recorrió una distancia de 40 kilómetros aproximadamente, entre turbales, cruces de ríos, nieve, zona pedregosa y el paso montañoso Dientes de Navarino, en donde pendientes abruptas dificultaban la marcha a la cima que se encuentra a una altura de 700 metros sobre el nivel del mar.
Una dura tarea
Con una jornada de marcha diaria de 12 horas durante 2 días y medio, transportando su equipo militar y logística en sus mochilas, con un peso aproximado de 35 kilos por combatiente, en un clima cambiante que requirió de una planificación y ejecución coordinada, manteniendo constante contacto satelital con el DIM N° 4 “Cochrane” y el Distrito Naval Beagle.
El teniente segundo Amaro complementa que “se debe tomar en consideración las dificultades existentes en el lugar, en donde fue necesario recorrer senderos existentes y otras zonas no demarcadas. Este es una ruta de trekking de alta complejidad para lo cual se tiene que considerar equipo especial, agua, ropa de abrigo para la travesía al igual que la alimentación y preparación física”.
Autocuidado en la zona
Durante el desarrollo de la travesía la Unidad tomo contacto con diferentes turistas en la zona, reforzando el mensaje de autocuidado, resguardo del medio ambiente en la manipulación del fuego y el control de la basura, esto considerando la alta posibilidad de incendios en la zona dado los fuertes vientos reinantes.
La travesía por la ruta concluyó como una gran experiencia para los recién llegados al DIM N° 4 “Cochrane”, en especial considerando las características geográficas propias de la zona y la importante labor de presencia territorial que es una de las misiones fundamentales de la Armada de Chile.
La tarea desarrollada en Dientes de Navarino se suma a otras similares realizadas, como es el operativo de reconocimiento y remarcación de ruta realizada por el Destacamento de Infantería de Marina N° 4 Cochrane en Monte Tarn junto a personal del GOPE de Carabineros.
Visión de un experto
Felipe Munizaga, montañista y consultor educativo, señaló que “las precauciones son variadas al momento de realizar travesías de este tipo. La primera es conocer la topografía y climatología, básicamente porque en Dientes de Navarino, al igual que en toda la Patagonia, se pueden experimentar las 4 estaciones en un mismo día, es un tiempo muy inestable. Eso implica que la vestimenta debe ser la adecuada, zapatos, ropa, la mochila tiene que tener los elementos mínimos para hacer montañismo, se debe contar con lampara frontal, manta térmica, piolet de marcha y/o bastones (ojalá ambos), botiquín básico, agua y si es posible contar con un GPS satelital tanto mejor, pues este permite emitir señales de auxilio”.
Munizaga agregó que “lo segundo, aunque parece obvio, es tener un excelente estado físico y conocer las propias limitaciones. Eso implica tener la costumbre de caminar por 5 a 6 horas o más con una mochila de 10 a 15 kilos. Este segundo aspecto, capacidad física, cuando no se toma en cuenta generalmente provoca accidentes o lesiones, al no estar preparados para hacer caminatas tan largas, siendo las más frecuentes esguince, contusiones, heridas de distinta naturaleza y por supuesto en algunas oportunidades cuando la ropa es inadecuada hipotermia”.
Para Munizaga “la labor realizada por la Cuerpo de Infantería de Marina, de realizar la demarcación de la ruta, es tremendamente importante, ya que esas zonas por el viento van borrando las previamente realizadas, eso conlleva que personas que no tienen la capacidad técnica ni física se extravíen de la ruta o se lesionen, eso considerando que nadie esta libre ni de perderse ni lesionarse”.