La
delegada presidencial provincial de la Antártica Chilena, María Luisa
Muñoz, encabezó una comitiva para recorrer el camino que une a Puerto
Williams con Puerto Navarino.
El objetivo fue constatar el estado de las rutas ante la abundante caída de nieve.
De
madrugada, personal de la Delegación inició el trayecto hasta la
mencionada localidad ubicada a 56 kilómetros al noroeste de la capital
provincial. Esta acción se realizó bajo difíciles condiciones
meteorológicas que variaban desde precipitaciones de lluvia, aguanieve y
nieve –todas ellas guiadas por su eterno acompañante: el viento
suroeste-, hasta momentos en que las nubes se abrían paso a un azulado
cielo, desde donde los rayos de sol daban otras tonalidades al
blanquecino y verdoso paisaje.
Muñoz
consideró que el estado de la ruta se encontraba asequible, con tramos
con abundante nieve en la ida, la que se vio disminuida en el retorno a
Puerto Williams producto del deshielo, viento, sol, huella vehicular y
los trabajos de despeje que llevaban a cabo maquinarias dispuestas por
el convenio entre la Dirección Regional de Vialidad y la empresa
Transportes Hugo Rojas.
“Nos
encontramos con la empresa que está haciendo el despeje de la ruta.
Están en coordinación previa para mantener la ruta despejada, porque
sabemos que las condiciones durante estos días vienen con bastante nieve
y también escarcha, entonces, la idea es organizarse para mantener una
ruta despejada y poder transitarla. Reiteramos el llamado a vecinos y
vecinas que transiten por esta ruta, a mantener la precaución, así como
usar clavos o cadenas en sus vehículos, ya que es obligatorio. También,
mantener una velocidad reducida en este lugar. La idea es evitar
cualquier situación que después tengamos que lamentar”, dijo la delegada
Muñoz.
La
máxima autoridad provincial tuvo oportunidad de reunirse con la familia
naval Orellana Olivares que reside en la Alcaldía de Mar de Puerto
Navarino, así como también con María Candelaria Alvarado, mujer de 82
años que vive en la zona rural de Lum. Muñoz escuchó las principales
necesidades de los mencionados habitantes de estas zonas alejadas, como
conectividad de transporte terrestre y marítimo, telecomunicaciones,
energía, pequeña agricultura, acceso a salud, entre otros.