El
inicio de un trabajo conjunto para abordar las falencias en calidad de
vida que padece Punta Arenas, acordaron ayer la Intendencia y la
Corporación Ciudades.
El
organismo dio a conocer hace dos semanas un ranking de bienestar
territorial de 22 ciudades del país, concepto diferente de la Calidad de
Vida Urbana y en el cual Punta Arenas apareció ubicado bajo el
promedio nacional.
La
diferencia entre ambos es que mientras el ICVU evaluó el estado a nivel
comunal, incluidas las áreas urbanas y también rurales, el Bienestar
Territorial evaluó el estado de bienestar a nivel de manzanas urbanas y,
por lo tanto, excluye las zonas rurales.
El
intendente José Fernández, valoró la iniciativa y anunció que iniciarán
la próxima semana una mesa de trabajo conjunto con el Gobierno
Regional.
Juan
Manuel Sánchez, director ejecutivo de la Fundación Ciudades, destacó la
voluntad de la autoridad y explicó que el objetivo es abordar las
principales dificultades y oportunidades para el desarrollo de la
capital magallánica y colaborar en una visión de ciudad a largo plazo,
tras lo cual conversó con Diario El Pingüino.
-Llamó la atención que en ese mapa, Punta Arenas aparece bajo el promedio nacional, mientras que en el índice ICVU, es líder.
“En
el caso de Punta Arenas, en la parte consolidada tenemos un altísimo
bienestar territorial, pero tenemos zonas que están hacia la parte alta
que cuentan con poca dotación de bienes y servicios, baja
infraestructura y también problemas de precariedad en la vivienda. Eso
hace que si uno se adentra en el análisis, la ciudad tenga mayores
dificultades que resolver”.
-¿Falta de ingresos o de políticas públicas?
“El
análisis se divide en tres dimensiones. En el caso ambiental, se
analiza la amplitud térmica que aquí es altísima. Se puede evitar
construyendo de mejor manera. En segundo término, la cobertura vegetal
de la ciudad, que está muy por sobre la media nacional. Pero en la
dimensión de infraestructura básica que analiza la calidad de las calles
y las veredas, claramente en buena parte de la ciudad tenemos
dificultades o precariedades, que desde ese punto de vista hay que
resolver. También se mide la calidad de la vivienda. Finalmente, está la
dimensión de accesibilidad de la vivienda, es decir, la oferta que una
persona tiene en una manzana en específico, permite identificar cuál es
la oferta que una familia tiene de esos bienes urbanos. En el caso de
Punta Arenas, claramente la zona central de la ciudad está mejor dotada
que las zonas de la periferia”.
-Pero esas diferencias de servicios entre el centro y la periferia son comunes en la mayoría de las ciudades de Chile.
Marcela
Ruiz Tagle, directora de estudios de la corporación, ahondó en este
punto: “Lo que no es común es que cuando se hacen desarrollos de
extensión, como es el caso de Punta Arenas, en general, esa extensión de
la ciudad va dotada de accesos a bienes y servicios públicos o
privados. En el caso de Punta Arenas, el desarrollo de la vivienda no va
aparejado de una buena dotación de veredas y de accesibilidad de
servicios a una distancia caminable, que es lo que nosotros medimos con
el instrumento de bienestar territorial. Lo que nosotros hacemos es un
análisis a nivel de manzanas, de ver cuál es ese acceso”.
-Entonces, ahí es donde Punta Arenas está bajo la media…
“Claro
y eso es porque esas zonas de extensión han crecido de manera acelerada
en los últimos años. Hablamos de las zonas limítrofes norte y sur.
-Pero en el resto del país también existen críticas a la falta de dotación de servicios básicos en los sectores más vulnerables.
“No
estamos hablando de servicios básicos, solamente. Estamos hablando de
una buena accesibilidad a establecimientos deportivos, educacionales,
servicios públicos y, en el caso de equipamiento cultural, Punta Arenas
está bajo en general, no solamente las zonas limítrofes”.
Pedro Escobar.