Fueron
25 internos imputados los que primero pudieron encontrarse, durante dos
horas, con sus seres queridos en el marco de estrictos protocolos
establecidos por Gendarmería para evitar contagios por Covid 19 en la
unidad penal.
Según
explicó el director regional, coronel Luis Muñoz Fuentealba, “en el día
de hoy, conforme al protocolo -Paso a Paso- validado por el ministerio
de Salud, el ministro de Justicia y nuestro director nacional, se ha
dado cumplimiento a la primera visita al CP de Punta Arenas por parte de
familiares de internos, adoptando todas las medidas sanitarias
dispuestas”.
El
director regional manifestó además que dadas las especiales fechas que
se viven, esta medida es un gran aliciente que descomprimirá la
dimensión afectiva de la población penal, así como también para sus
familiares.
Tanto
los internos como sus seres queridos debieron cumplir con requisitos de
uso de mascarilla, guantes y distanciamiento físico de al menos un
metro y medio, evitando cualquier contacto, instrucciones que fueron
monitoreadas exhaustivamente por gendarmes.
Es
así como el restablecimiento de la visita a los privados de libertad
del CP de Punta Arenas, fue posible gracias a la decisión de las
autoridades centrales de retomar este beneficio en todo el país en
aquellas localidades que estén en Fase Dos o superior.
Por
su parte, las internas e internos, ya sean condenados o imputados que
cumplan con los requisitos de conducta, podrán encontrase con sus seres
significativos durante la última semana de cada mes, los días lunes,
martes, jueves y viernes, siendo los mismos privados de libertad con
derecho a visita quienes informen la identidad del familiar con el que
quieren encontrarse.
En
el caso de las personas recluidas en el Centro de Cumplimiento
Penitenciario (CDP) de Puerto Natales, éstos aún no pueden recibir
visitas debido a que la comuna se encuentra en cuarentena, mientras que
los reclusos del CDP de Porvenir pronto recibirán a sus familiares por
estar en Fase Dos.
Los
familiares que hoy pudieron reencontrarse con sus seres queridos en la
cárcel de Punta Arenas, se manifestaron contentos de poder estar
reunidos, expresando la importancia del afecto familiar para salir
adelante en la vida y superar los procesos judiciales de los internos.
En
Magallanes, hay unas 400 personas privadas de libertad que durante los
meses sin visita pudieron estar conectados con sus familias mediante
videollamadas supervisadas por Gendarmería, así como los nexos directos
realizados por el área de Reinserción de Gendarmería para mantener
conectados a internos y sus familias.