Sudoraciones
nocturnas y hematomas fueron los primeros síntomas de Robert Barrientos
cuando tan sólo tenía 17 años de edad. En un principio, sus padres no
le prestaron mucha atención ya que Robert jugaba fútbol.
Los
primeros días de la enfermedad de Robert fueron muy duros, ya que el
primer diagnóstico que recibió fue VIH en el Hospital de Quilpué,
ubicado en la Región de Valparaíso.
“Lo
dijeron sin piedad alguna, frente a todos los pacientes de la sala de
urgencia. Lo tenían en una camilla al lado de la puerta, fue una
situación realmente horrible”, comentó su madre Alejandra Díaz, quien
resalta que luego su hijo fue diagnosticado correctamente con Leucemia
Linfoblástica Pret.
Pasaron
días para que Robert fuese trasladado a la Clínica Santa María, ubicada
en Santiago. Allí le realizaron un trasplante de células madres donde
el donante fue su padre con un 30% de compatibilidad.
Al
pasar los meses, Robert seguía evolucionando de buena manera y
asistiendo a sus controles. En ese momento, él decidió volver a Punta
Arenas para desestresarse y compartir con familiares y amigos con quien
no compartía hace más de un año. A los días de haber regresado Robert
decayó y fue trasladado rápidamente hasta el Hospital Clínico de
Magallanes donde estuvo internado por varios días hasta que los enviaron
a su casa con cuidados paliativos.
Su
madre Alejandra Díaz lucha incansablemente para que su hijo pueda
recibir un donante de médula y poder seguir costándole el tratamiento ya
que es costos. Ella junto a familiares y amigos han realizado una serie
de actividades que han ayudado a Robert a seguir luchando por su vida.
Estado
En este momento Robert junto a su madre se encuentra en el Hospital
Dr. Gustavo Fricke, ubicado en Viña del Mar. Allí Robert tiene que
realizarse 15 quimioterapias en cinco días de las cuales ya lleva seis
comenzando el miércoles con el tratamiento “hasta ahora mi hijo sigue
estable, estamos en el tercer día de quimioterapia en total son 15, tres
quimioterapias por día”, comenta Alejandra Díaz madre de Robert.
Debido
a los tratamientos, Robert ha perdido un poco de fuerza en su cuerpo,
sin embargo su madre comenta que “es una quimio de alto riesgo pero mi
hijo es fuerte, está aguantando y está bien, obviamente con dolor pero
sigue aguantando. Pensábamos que iba a ser peor pero está con buen
ánimo. En este momento estamos nosotros dos, su padre ha venido un par
de veces pero ya se tiene que ir”.
Trasplante
Robert
requiere de un trasplante para que su salud pueda mejorar, lo doctores
le han dicho a su madre que tiene que ser fuerte y tener fe “para su
recuperación, los doctores nos han dicho que las pocas células que le
quedan serán capaz de reproducirse y afirmarse, pero una vez que entren
en remisión tenemos una ventana muy corta para llegar a un segundo
trasplante, porque es algo incierto”.
Actividades
El
día de hoy se realizará una “Zumba fiesta flúor” para ayudar a los
tratamientos y trasplante de Robert. La cita es a las 19 horas en el
Gimnasio de la Escuela Portugal.