La amenaza de los perros sueltos contra muchos adultos mayores

Una de las socias de un club de adultos mayores, hace un tiempo, resbaló en la esquina de Salvador Allende con Rancagua y se quebró una pierna ya que la escalera por la que transitaba carece de pasamanos.
Otros adultos mayores han sido atacados y mordidos por los numerosos perros sueltos que deambulan por  las calles del Barrio San Miguel, uno de los más antiguos y tradicionales de Punta Arenas.
“También debemos luchar con los numerosos pastizales que pueden encontrarse en diferentes lugares, como en Arauco con Boliviana, donde también se aprecian los restos de una vivienda que se incendió y que dejó paso a un sitio eriazo”, afirmó Norma Mella Cárdenas, un vecina residente en el barrio desde el año 1970 y que ha hecho su vida con su esposo, Luis Levet, y sus tres hijos, a los que se suman ahora, sus nietos.
En todos estos años -con una breve ausencia por la población “Aves Australes”-  vio urbanizar el sector. También desarrolló una intensa labor social, primero, como voluntaria en la iglesia y de allí, hasta la junta de vecinos y con el recuerdo y la admiración por José Galindo, un servidor de los demás, ya fallecido lamentablemente, dio vida a los clubes de adultos mayores, en cuya Unión Comunal presta apoyo como secretaria.
El barrio
Pero algunos problemas en el barrio San Miguel están sin solución.
“En Bellavista, entre España y Señoret, en Señoret, entre Bellavista y Pérez de Arce y en lo que era la Avenida Independencia con Rancagua, faltan escaleras con pasamanos. La sede de la junta vecinal espera ser ampliada y al ex alcalde Boccazzi le enviamos varias cartas, al igual que a Mimica, porque ambos vivieron en el barrio, pero no nos contestaron. Es más, el alcalde anterior (Emilio Boccazzi) me hizo buscar tres sitios donde podría ser levantada una nueva sede antes de fines de este año, pero nada, y las escrituras que nos pidieron deben andar por las oficinas del municipio y tenemos que recuperarlas”, cuenta con decepción.
Pero el entusiasmo (“quise ser asistente social, pero no pude”) retorna cuando cuenta que la sede de la calle Rancagua, los lunes acoge  al club “Nuevo Amanecer”, y hace un gesto amable para doña Edith Díaz, otra dirigente social como pocas; los martes, funciona el “Marta Brunet”, los miércoles, el Taller Ventura; los jueves, el centro de madres San Miguel (“que alguna vez también ayudé a formar”), y los viernes, el club de adultos mayores Norma, nuestra esperanza, que hace alusión a su labor al servicio de los demás, con un recuerdo agradecido para la asistente social de la Municipalidad de Punta Arenas, Marissa Francino, quien estuvo hace un tiempo al frente de la Unidad del Adulto Mayor.
Que los perros sueltos atacan a los peatones, especialmente a los adultos mayores. Que hay pastizales en algunos lugares. Que hay que buscar más ayuda para los adultos mayores. Que el barrio San Miguel es un sector donde ellos son la gran mayoría y que merece atención especial, resume lo que espera Norma Mella Cárdenas.
“Esperamos reunirnos con el alcalde Claudio Radonich. Enviamos carta y esperamos que nos reciba o venga a la sede a conversar con nosotros. Esperamos que así sea”, y mientras se despide, muestra los perros sueltos, un pastizal y las empinadas calles del Barrio San Miguel y repasa la lista de adultos mayores que están invitados a una cena con motivo del término de las actividades de este año.
“Va a estar muy buena y será toda una sorpresa porque nos lo merecemos y así seguiremos estrechando lazos de amistad”, agregó sonriendo.

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