“La Antártica no es como el petróleo o el gas, que se terminarán en algún momento”

Hace 14 años, desde Santiago se tomó la decisión de trasladar al Instituto Antártico Chileno (Inach) desde la capital nacional a la capital regional de Magallanes: Punta Arenas.
Esa decisión también fue de la mano junto a quién tomaría el mando de la institución, liderazgo que quedó finalmente a cargo del ingeniero civil y ex rector de la Universidad de Magallanes (UMAG), José Retamales.
Desde que ganara el concurso público que lo posicionó como director en el año 2003, en el 2008 y finalmente en el 2012, durante la tarde de ayer fue acompañado por autoridades regionales y algunos parlamentarios, conversó con los miembros de la comunidad científica internacional que colaboran con la institución, mostrándose tranquilo y satisfecho en lo que fue su última Cuenta Pública al mando de Inach.
En esta oportunidad, el director hizo mención a todas las acciones que se desarrollaron durante el año pasado y todo lo que fue la reciente Expedición Antártica Científica, de las que ya van 53, la primera en considerar al continente blanco como un área de desarrollo científico prioritario en nuestro país.
Retamales conversó con Diario El Pingüino sobre este proceso y lo que ha sido el Instituto Antártico a 14 años desde que él tomara las riendas.
– ¿Cómo se siente al ser esta su última Cuenta Pública como director de Inach?
“Ha sido un trabajo muy apasionante, a veces pienso que todo lo que he hecho en mi vida me preparó para esto. Somos un servicio público pequeño para todo lo que hay que hacer, el trabajo en la Antártica es pesado, es fuerte, estamos cinco meses y otros siete nos preparamos para este evento (Expedición Científica Antártica). Hace seis o siete años que no tengo vacaciones, pero más que trabajo, yo siento que me divierto aquí y es apasionante ver cómo el mundo está interesado”.
– ¿Cómo se posiciona Magallanes como referente Antártico?
“La Antártica no es como el petróleo o como el gas que se terminarán en algún momento, este continente lo vamos a tener siempre. Es una oportunidad grande la de la región, difícil pero no imposible. Hay que entender y hablar otras culturas, pero en la medida que lo hagamos tranquilamente, siempre creciendo vamos a tener éxito. No hay otra ciudad que esté posicionada en el mundo como la nuestra, y con el nuevo Centro Antártico para qué decir, es la guinda de la torta. Si bien se va a demorar, es un proyecto que ya está partiendo”.
– ¿Qué es lo que más destaca de su gestión?
“Lo que nosotros hicimos fue un diseño, porque yo al principio no conocía nada del Instituto Antártico cuando me vine a trabajar acá, tuve que estudiar y ahí me di cuenta que si no crecíamos internamente, que más chilenos participaran de la ciencia antártica no íbamos a ser un socio atrayente para nadie. Con los resultados obtenidos uno puede darse cuenta cómo hemos crecido y cómo somos grandes, sí podemos negociar. Bueno, tampoco es que seamos tan grandes si nuestro presupuesto no es tanto, pero por ejemplo Estados Unidos invierte 300 millones de dólares en la Antártica. Nuestra inversión quizás es baja, pero estamos al lado del continente, lo que baja los costos. Al menos ya estamos dentro de los 12 países que publica más investigaciones científicas en el mundo”.
– ¿Qué le queda por hacer antes de terminar sus funciones?
“Quedan reuniones en Beijing, talleres en Corea, hay reuniones con Turquía… En agosto también termino mi trabajo como vicepresidente del Consejo de los Managers de los Programas Antárticos Nacionales (que junta a 30 países), así que con todo eso, dejar mis dos cargos, tampoco tendré vacaciones. Tengo ofertas laborales en Santiago, pero no me imagino yéndome de Magallanes, me gusta este lugar. Yo nací acá y me gustaría quedarme acá, pero nada, cuando llegue el momento veré qué es lo que tengo que hacer”.

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