Las grandes embarcaciones no tienen donde atracar y la mayoría tampoco han podido aceptar pasajeros. Según constata Infobae, muchos están navegando por el mundo con el objetivo de repatriar a miembros de su tripulación.
El gran problema de la inactividad, es que “Los cruceros modernos no están diseñados o construidos para ser apagados y dejados en un muelle”, explica Monty Mathisen, editor gerente de Cruise Industry News.
A eso se suma que en los puertos no hay suficiente espacio para los barcos, factor que ha obligado que algunos tengan que anclarse en el mar y acercarse a los puertos solo para provisiones y combustible.
Según Carnival Cop, la naviera más grande del mundo, sus actuales gastos de navío y administración ascenderían a 250 millones de dólares al mes y debido a la incertidumbre del mercado, los gastos en el segundo trimestre fueron de 4.400 millones de dólares.
En este escenario, además de los problemas mecánicos, de oxidación, regulatorios y económicos, se suman los riesgos de huracanes.
FUENTE: BIOBIO CHILE