Luego
de más de dos años de casi total inactividad producto de la pandemia y
las restricciones, las voluntarias de la Cruz Roja en Punta Arenas han
retomado por completo sus labores de asistencia a la comunidad, dejando
atrás uno de sus pocos recesos, y quizá el más largo de sus casi 120
años de historia.
Con
motivo de cumplirse un aniversario más, de cuando un 25 de enero de
1945, la filántropa de origen judío Sara Braun, donó a la Cruz Roja de
Punta Arenas el edificio de su sede central, la mañana de ayer, su
directiva participó del matinal de Jorge Gómez en Pingüino Radio.
“Hoy
la sede se está arreglando, ya se reparó el tercer piso. Es un edificio
patrimonial de 1903, por eso hay que conservarlo y mantenerlo siempre
lindo”, contaron las voluntarias invitadas al estudio radial, sobre la
restauración de aquel inmueble de calle Colón con Jorge Montt, hoy ícono
de la ciudad, y que fue donado por una conmovida Sara Braun mientras en
su natal Europa, finalizaba la Segunda Guerra Mundial con millones de
muertos, y quedaban al descubierto las atrocidades del régimen nazi
contra el pueblo judío.
Regreso
Contrario
a lo que se podría pensar, la pandemia de Coronavirus obligó a la Cruz
Roja a disminuir al mínimo sus funciones, y es que una institución
mundialmente famosa por su accionar en guerras, crisis sociales y
catástrofes naturales, no estaba preparada para enfrentar una epidemia
viral causada por un patógeno del que a comienzos de 2020 poco y nada se
sabía: “La presidenta nacional nos dio la libertad para decidir qué
haríamos, y nosotros como directiva del comité regional de Magallanes
tomamos la decisión de mandar a nuestras voluntarias a sus casas para
reducir el riesgo de contagio”, relató María Luisa Cárcamo Barrientos,
presidenta del Comité Regional , quien agregó que a pesar de lo
anterior, ellas estuvieron en ese período atentas y disponibles 24/7 en
caso de emergencias.
Luego,
con el pasar de los meses, la Federación Internacional de la Cruz Roja
proveyó a sus voluntarios a nivel mundial de un seguro de salud ad hoc a
la situación epidemiológica, y al mismo tiempo, el Gobierno de Chile
les incluyó dentro de la categoría de profesionales sanitarios y
trabajadores esenciales que podían acceder al salvoconducto para
desplazamiento durante las cuarentenas.
Ya
con la emergencia sanitaria “controlada” y sin restricciones de
movimiento, la Cruz Roja de Magallanes ha vuelto en plenitud a sus
actividades normales de atención a la comunidad en todas sus filiales:
Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir, e incluso en Puerto Williams,
que tiene el record de ser la filial permanente más al sur del mundo.
Pioneros
La
Cruz Roja Chilena fue fundada oficialmente el 18 de diciembre de 1903
en el salón del Centro Unión Internacional de Obreros de la ciudad de
Punta Arenas, gracias a la iniciativa de particulares de distintas
nacionalidades interesados en el progreso asistencial de la zona, como
Vittorio Cuccini, Justo Alarcón, Manuel Tangasis, Eusebio Rodríguez,
Juan Antonio Gallardo, Juan Barbeito, Carlos Younquet
y Rosamel Garay. El fin de esta asociación era proveer a nuestra
aislada y alejada ciudad de servicios más completos de asistencia social
y salud pública, razón por la cual se le denominó “Cuerpo de Salvavidas
y Guardias de Propiedad”, y más tarde “Cuerpo de Asistencia Pública”.