El
Covid-19 vuelva a golpear a Magallanes, esta vez por la gran cantidad
de casos, junto a la presencia de la variante Ómicron, de rápida
propagación. Desde el inicio de la pandemia, Prisma Austral ha estado al
servicio de la región a través de sus investigadores que están en contacto con centros de investigación de Asia y Europa.
Fue
a mediados de 2020, que la fundación se contactó con la empresa coreana
BIOBASE, con la finalidad de obtener unidades clínicas capaces de
realizar el sistema de purificación en recintos cerrados de alta
complejidad. De este modo se efectuaron las gestiones con la autoridad
regional y varias empresas e instituciones privadas para la traída de
estos aparatos. Las empresas que se sumarán a esta iniciativa fueron: Zona Franca, Central de las Carnes, Colegio Alemán y Go Patagonia, empresa de turismo.
El primer de los casos fue la Zona Franca,
quiénes desde julio de 2020, cuentan con equipos de alta capacidad de
purificación y sanitización en función de grandes volúmenes de público. A
ellos se sumó Central de las Carnes, local que
instaló sistemas de desinfección UV-C en sus escalas y andenes
mecánicos. Por su parte, el Colegio Alemán desde enero de 2021 cuenta
con más de 40 equipos sanitizadores y purificadores de aire, los que son
capaces de mover 1.800 m3 de aire por hora.
En
marzo del pasado año se sumó Patagonia Pro, que en sus buses de
transporte de pasajeros implementó una unidad de purificación de aire
como piloto de control, capaz de mover 280 m³/h. Con relación al
funcionamiento de estos sistemas, Marcelo Agüero Faridoni, Presidente
del Directorio Fundación Prisma Austral, explica su composición.
“Los sistemas de purificación de aire,
cuentan de dos partes, una mecánica, donde están los filtros, mientras
que, la segunda es la fase foto electrónica, donde tienes, cuatro
opciones; luz electro violeta; ionización; ozono y plasma”.
En
cuanto a su funcionamiento, Agüero detalla que en la primera fase, se
captura cualquier bacteria u hongo y se ralentiza su flujo, para
posteriormente ser destruido en la fase foto electrónica. Con ello, el
aire sale libre de cualquier tipo de patógeno.
Agüero
también destaca que los mecanismos de cálculo y recomendación obedecen a
las directrices de la OMS y la ASHRAE 62.1, siendo homologada en Chile
por la NCH 3308.
Finalmente,
Agüero recalca la importancia de implementar aparatos sanitarios en la
cotidianeidad de la ciudad, ya que, se debe convivir con el virus y seguir con nuestras vidas.