Precios
asequibles, atención personalizada y ahorro de tiempo, son algunas de
las ventajas que tienen las personas al comprar en los tradicionales
almacenes de barrio, presentes en cada sector de Punta Arenas.
Estos locales han resistido el paso del tiempo, la llegada de grandes cadenas comerciales y la opción de comprar por internet, por lo mismo ante el aumento de la tecnología y la competencia han debido modernizarse para seguir vigentes.
Tal
es el caso del Almacén “Don Carlitos”, desde hace 15 años en Villa
Mardones, donde la dueña Vitalicia Millaldeo señaló que han ido
adecuándose a las necesidades de los clientes: “Somos un almacén, pero
también tenemos frutería, bazar, de todo un poco según lo que quieran
los clientes. Afortunadamente nos ha ido muy bien, porque los vecinos
que son nuestros principales clientes me conocen y también a mis
productos”, dijo.
El
conocido Almacén “El Toqui” lleva más de dos décadas abasteciendo a los
vecinos magallánicos, por lo que también han ido transformándose con el
paso del tiempo. Ariel, uno de los dueños, comentó que “va cambiando el
estilo del negocio, nosotros tenemos una clientela
fija, pero también llegan muchos clientes nuevos que quieren productos
de mejor calidad, por lo mismo hemos ido mejorando y evolucionando en
todo, desde los productos que ofrecemos, hasta las opciones de pago”.
La
expansión de la gama de productos ha sido muy importante en su
mantención en el tiempo, ya que así pueden llegar a una mayor cantidad
de clientes.
Esto
último ocurrió en “El Estribo”, en Capitán Guillermos, donde ya no sólo
venden artículos de primera necesidad, sino que además tienen una
carnicería que se ha vuelto uno de sus puntos fuertes en las ventas. Así
lo indicó Rosa, la encargada del local: “Hemos ido creciendo debido a
la demanda de la gente, pero también a que hay mucha competencia que
nos impulsa a seguir trabajando y reinventarnos, con nuevos productos,
ofertas, etc.”, manifestó.
A
pesar de la llegada de nuevas tiendas comerciales y modernas formas de
compra, los almacenes de barrio siguen siendo la opción preferida para
muchos magallánicos.