La experiencia de Agustín en el Aula Hospitalaria

El
seremi de Educación, Valentín Aguilera, junto a la jefa del
Departamento Provincial de Educación, Carolina Álvarez, profesionales
del Hospital Clínico Magallanes y la directora académica de la Fundación
Inclusiva, Carolina Bahamondes, visitaron el domicilio de Jazz
Pastorre, quien vive junto a su hijo, Agustín Mansilla Pastorre, de 10
años, quien se encuentra cursando 5° año básico, y es uno de los
estudiantes beneficiado con la creación del Programa de Aula
Hospitalaria.

La
Aula Hospitalaria del Hospital Clínico de Magallanes se fundó en 2020,
gracias al trabajo de esta institución y la Fundación Educación
Inclusiva, siendo reconocida por el Ministerio de Educación, en
septiembre del mismo año. Su misión es prestar educación gratuita a
niños, niñas y adolescentes que, por problemas de salud, no pueden
asistir a un establecimiento educacional regular. Estos pacientes
alumnos son derivados por los médicos del hospital regional y permanecen
en esta modalidad mientras se recuperan. Posterior a ello, se les
acompaña en el proceso de reinserción escolar.

Actualmente,
las clases se realizan en tres modalidades: presencial, en un espacio
determinado y adecuado dentro del recinto de salud; en una sala de
hospitalización; y en los domicilios de los alumnos, de acuerdo a la
necesidad de cada uno de ellos.

Este
proyecto tiene como objetivo ampliar la cobertura educativa a niños de
la región que se encuentran en sus domicilios y que deben permanecer
allí durante largos periodos o de forma definitiva. Los estudiantes
cursan las asignaturas correspondientes al currículum nacional, adaptado
a su condición médica.

La experiencia de Agustín

Agustín
ingresó al Aula Hospitalaria en mayo de 2022, con un diagnóstico de
síndrome miopático, el cual luego de varios estudios se confirmó a fin
de año. Este joven presenta dificultades importantes en la marcha, su
médico tratante es la neuróloga Kay Gittermann, y su derivación es de
larga estadía.

Su
madre, Jazz Pastorre, contó que “la experiencia hospitalaria ha sido
maravillosa. Para nosotros es un gran apoyo, el trabajo de la tía Paz y
la tía Rosana, ha permitido que mi hijo siga su escolaridad. Él se
siente apoyado, sigue en las clases, sigue su aprendizaje, su diario
vivir, a pesar de su enfermedad”.

Al
conversar con Agustín, se refirió a su experiencia como alumno del Aula
Hospitalaria. “Un saludo para mi tía Rosana que me está aportando en
todos estos proyectos del aula, aprendiendo, tranquilos, pasándola bien,
riéndonos, como por ejemplo: repasar, mejorar las habilidades que voy
viendo y todo. Me ha aportado mucho a mí y mi familia”.

La otra vereda

Rosana
Oyarzún, educadora diferencial del Hospital Clínico Magallanes, explicó
que “ha sido una gratificación conversar con ellos, potenciar sus
habilidades, enseñarles el currículum. Llevo un año trabajando en aula
domiciliaria y ha sido realmente muy beneficioso tanto en el plano
personal como profesional, porque hay una cercanía mayor, un vínculo
emocional, donde ellos te cuentan sus inseguridades o te cuentan su
situación y sus cosas”.

La
directora académica de la Fundación Inclusiva, Carolina Bahamondes,
señaló: “Esta es una iniciativa pionera a nivel nacional, que lleva al
profesor a la casa del alumno para ampliar la cobertura educativa
domiciliaria. Ir resguardando el derecho educativo para que ningún niño
en esta región se quede sin ese derecho. Por lo tanto, necesitamos
seguir expandiéndonos, poder ir creciendo, en donde existen niños que
transitan en situación de enfermedad y en edad escolar. Eso significa
llegar a Puerto Natales, con una aula hospitalaria, ya que estamos a
tres horas de acá. Nos parece importante”.

Un derecho

Por
su parte, el seremi de Educación, Valentín Aguilera Gómez, indicó:
“Valoramos enormemente el trabajo que realiza la Aula Hospitalaria
porque permite, a pesar de las dificultades de salud que puedan tener
las niñas, niños y adolescentes, que no vean interrumpido su proceso
escolar. Al contrario, puedan tener un apoyo tanto en el Hospital
Clínico de Punta Arenas como también en sus domicilios, resguardando el
derecho a la educación, derecho que no debe perderse por tener una
enfermedad”.

Desde
su funcionamiento en Magallanes, la Aula Hospitalaria ha atendido a 60
niños y niñas, los que presentan diversas enfermedades que les impiden
asistir a un establecimiento de educación regular. Actualmente, tiene
una matrícula de 35 niños, seis de los cuales reciben educación en sus
hogares. En Chile existen 70 Aulas Hospitalarias, las que hoy están
impulsando la creación de una modalidad educativa que reconozca las
particularidades de la educación hospitalaria.

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