El sector norte de Punta
Arenas ha visto levantarse una serie de modernos, acogedores y urbanísticamente
bien dotados conjuntos residenciales.
La mayoría de ellos han
sido construidos cerca del Mall Espacio Urbano Pionero o en las inmediaciones
del nuevo Hospital Clínico de Magallanes, pero la distancia no extingue las
similitudes de las construcciones y eso no solamente ha permitido que familias
de clase media tengan sus viviendas, sino que es, además, de lo valioso que es
el aporte privado a la solución del problema de falta de viviendas para ese
estamento social.
Sin embargo, al decir de
numerosas personas, “la felicidad nunca es completa”.
Y pruebas al canto: hay
demoras en acceder desde esos sectores urbanos al centro de la ciudad y a
algunos establecimientos educacionales, donde estudian los hijos de esas
familias porque hay intenso tráfico vehicular y las calles y avenidas pierden
la condición de expeditas en las horas “peak”.
A eso debe sumarse una
situación que ya escapa de las manos de los vecinos y recae en las manos de las
autoridades pertinentes: los “eventos” de numerosas calles y la falta de
pavimento de la calle Manantiales, desde casi avenida Frei hasta su encuentro
con la calle Padre Alberto D’Agostini.
Los “eventos” se reparten
por diversas calles, pero especialmente en la Avenida España, a partir de la
rotonda Bulnes hacia el sur y hasta bien avanzado el sector sur, con puntos más
que negros al llegar a Independencia, en ambas calzadas; en la esquina con
Bellavista, sólo por mencionar dos de
los más relevantes, profundos, peligrosos y molestos para los automovilistas.
Pero en la calle
Manantiales es mayor el problema: en un tramo que bordea los 400 metros, simplemente,
pavimento no hay, no existe.