En
una reveladora entrevista en el programa “Entre Mujeres” (domingo en
Pingüino Multimedia), conducido por la psicóloga Rosa Martínez Sánchez,
la profesora y abogada Natacha Oyarzún se presentó como un ejemplo de
las virtudes que el karate ha impreso en su alma desde la infancia. Y es
que esta esposa y madre magallánica refleja a través de su trayectoria
una pasión por la justicia y el bienestar humano.
Su
gusto por la actividad física la llevó inicialmente a estudiar
Pedagogía en Educación Física, Deportes y Recreación en Temuco.
“Ejercí
como profesora y mi primera experiencia fue en un colegio con niños con
discapacidad. Fue muy interesante ese trabajo, para esa época innovamos
en el trabajo con los niños utilizando música”, señaló Oyarzún entre
otros detalles de su faceta como educadora.
Sin
embargo, su fuerte inclinación hacia la inspección la guió
posteriormente a titularse de abogada, buscando encontrar en esta
profesión una comprensión más amplia e integral del ser humano
“Yo
creo que siempre me gustó el Derecho, de hecho la primera vez que
postulé a la universidad estaba aceptada en Derecho en la Universidad de
Concepción, pero como me gustaba el deporte y me sigue gustando, me fui
a Temuco”.
Compromiso más allá de las fronteras
Adicionalmente,
Natacha vivió durante un tiempo en los Estados Unidos, donde no solo
perfeccionó su inglés sino que fiel a su espíritu de servicio, mediante
un voluntariado ayudó a niños norteamericanos para que conocieran y
aprendieran el español.
El apoyo a las víctimas
Desde 2009 ejerce como coordinadora
y abogada en el Centro de Apoyo a Víctimas, entidad que ofrece
asistencia gratuita a quienes han sufrido delitos graves, evitando así
la “victimización secundaria”.
El
centro ofrece un servicio integral y confidencial, proporcionando apoyo
legal, psicológico y social a las víctimas y sus familias. Oyarzún
también ha ampliado sus horizontes académicos, obteniendo una
Licenciatura en Seguridad y Defensa en la Academia Nacional de Estudios
Políticos y Estratégicos.
Materializando sueños
Con
una mirada puesta en el futuro de Magallanes, Oyarzún busca contribuir
al desarrollo de la región, reconociendo su importancia estratégica para
Chile.
Además,
sueña con convertirse en escritora, un deseo que parece destinado a
realizarse dada su determinación y el éxito en cada empresa que se
propone.
Como
mujer, y profesional, Natacha Oyarzún personifica la fuerza del alma y
el compromiso con la justicia, dejando una marca indeleble en todos los
aspectos de su vida y en la comunidad que sirve con tanto empeño y
dedicación.