La herencia de un croata que trabajaba de lunes a domingo

Ljubomir Drpic Kastelán, el fundador de esta
conocida ferretería, nació en Río Seco y, desde pequeño demostró que, como buen
descendiente de croatas, era muy trabajador.

Ya un poco más mayor dejó la mecánica; se
dedicó a la venta de menudencias que adquiría en el matadero y caminaba para
venderlas puerta a puerta, hasta que cimentó lo necesario para instalar una
carnicería en el corazón del Barrio Croata, en lo que hoy es la esquina de
Jorge Montt y Angamos, recuerda su hijo Mario Drpic Díaz, con emoción y
orgullo.

“Para abastecer su negocio, mi padre se
levantaba a las cinco de la mañana, todos los días del año, y partía al
matadero que por esos años, los cuarenta, estaba ubicado en lo que hoy es la
calle El Ovejero, entre Bulnes y España de hoy; compraba lo necesario y partía,
con su capón al hombro, hasta su carnicería”, rememora uno de sus tres hijos,
hoy a cargo de la ferretería.

Al cabo de algunos años, pudo comprarse una
bicicleta y adquirir lo necesario para poner en marcha un bien surtido negocio,
ubicado en calle Chiloé; vendido, después, a lo que fuera el supermercado
“Marisol” y que hoy cobija a un establecimiento en manos de comerciantes
chinos, después de haber pasado por otras manos.

Por el año 1955, Ljubomir Drpic contrajo
matrimonio con la señora Julia Díaz, nacieron cuatro hijos, con el mayor
lamentablemente fallecido, e instalaron la residencia familiar en la casa de
Zenteno con Condell, al frente de las dependencias de la ferretería “San
Marcos”.

“La clave para mantener el negocio y tener
éxito radica en tener en la bodega y en la misma ferretería, lo que el cliente
pide y entregarle siempre una buena atención”, afirmó el ingeniero Drpic,
agregando que venden desde ganchos para la ropa colgada en los patios, hasta
generadores, pasando por ollas, sartenes, parrillas, “chulengos”, alimentos
para perros y gatos, parafina, semillas de plantas ornamentales y hortalizas;
trampas y venenos para roedores, e, incluso, sal gruesa para combatir la
escarcha invernal.

Seis personas, incluyendo su hermano
arquitecto Marco, porque Jorge reside en Santiago, se desempeñan tanto en la
ferretería como en la bodega y en el “equipo de distribución” dijo sonriendo
Mario Drpic.

El ingeniero comercial se ha dado el tiempo y
entregado la energía suficiente para presidir en tres períodos el Club Croata
de Punta Arenas y recientemente, ha sido elegido secretario general de la
Cámara de Comercio Detallista de nuestra ciudad.

“Esperamos desarrollar un plan que permita
que nuestros socios, por modestos que sean, estén conectados con la red
Transbank, a fin de que puedan hacer sus compras en los negocios cercanos a sus
casas y ganen, por sobre todo, tiempo que pierden en las filas de los grandes
negocios del retail y también pretendemos crear una pequeña central de compras,
con una decena de productos de mayor demanda que podrían tener el mismo precio
que en los grandes supermercados”, planteó el ingeniero comercial Mario Drpic
Díaz, en un alto de la atención de uno de sus clientes que le llamaba por
teléfono desde la capital de Tierra del Fuego, finiquitando la venta y despacho
de un importante pedido de mercaderías surtidas.

No cabe duda que el espíritu de su padre, don
Ljubomir y las enseñanzas de la señora Julia, quien “todavía me da consejos”,
están no sólo en el corazón de Mario Drpic Díaz y en las dependencias y bodegas
de la ferretería “San Marcos” sino que, también, en su vida diaria, y será
herencia de los tres hijos .

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