Camino
al Territorio Chileno Antártico se encuentra el Faro Islas Diego
Ramírez, pasado el fin del continente americano en una de las zonas más
tormentosas del mundo, proyectando a Chile hacia la Antártica.
Es
de esta manera que un tremendamente simbólico señala “El Faro más
Austral del Mundo”, siendo realizado por la dotación de fareros que
cumplen periodos aislados de seis meses en aquellos recónditos
territorios.
El
trabajo de los fareros es realizado en aislamiento y manteniendo
comunicación vía satélite y radio, manteniendo tareas de control de
tráfico marítimo y realizando una importante labor de soberanía efectiva
en nuestro territorio nacional.
Temperaturas
frías extremas, rachas de viento de 200 kilómetros por hora y un
constante temporal, son parte de los desafíos de estos hombres que deben
realizar sus tareas entre mar y soledad.
Los
hombres que cumplen estas tareas tienen que ser autosuficientes,
altamente preparados en tecnología de punta al mismo tiempo que deben
aprender a dominar la cocina, mantenimiento y templanza para servir a
Chile en el Faro del Fin del Mundo.