El análisis de los resultados de la última Prueba Simce continúa dando sorpresas, así se desprende de los argumentos de especialistas en educación para la baja en comprensión de lectura en los estudiantes varones de segundo medio, especialmente en los grupos alto y medio-alto, que paradójicamente permitió reducir la brecha socioeconómica.
Las cifras en Magallanes no difieren mucho de las que se exhiben como promedio nacional, lo que hace suponer que las explicaciones que se den al fenómeno también serán válidas a nivel regional.
En ese sentido, la jefa de la Agencia de Calidad de la Educación (ACE) Macrozona Austral, Mónica Cerro, explicó que “en segundo medio, en comprensión lectora, se da un fenómeno que ha llamado la atención desde el año pasado, que es la baja que se produjo en este ítem, en todos los grupos socioeconómicos, particularmente en el alto y específicamente en los varones”.
La encargada de la ACE regional dijo que luego de revisar algunas investigaciones al respecto, “surgió la hipótesis de que la tecnología algo tenía que ver en esto” y que habría surgido un nuevo tipo de estudiantes, la generación 4G.
“Este tipo de jóvenes son multifocales, necesitan de una atención descentrada y multitarea, muy propio de la inmediatez de las aplicaciones digitales y videojuegos”, complementó Carlos Henríquez, secretario ejecutivo de la ACE.
Generación “4G”
Henríquez manifestó que si bien la multitarea digital genera nuevas habilidades en los estudiantes (eficiencia y creatividad), incorpora desafíos en el proceso enseñanza-aprendizaje. “La búsqueda constante de información asociada a la multitarea digital (un cerebro acostumbrado a la multitarea, busca información todo el tiempo, incluso si ésta no es constitutiva de aprendizaje), constituye una fuente invariable de interrupciones a las cuales los estudiantes se acostumbran. Por tanto, los niños han ido perdiendo el interés por focalizarse en una cosa y ahora prefieren cambiar su atención de una cosa a otra”, agregó.
Sobre la base de los insumos que está produciendo el cruce de información de la última Simce, las autoridades esperan que las comunidades educativas generen planes remediales de lectura e incorporen el uso de las nuevas tecnologías en sus programas, para que leer un buen un libro sea tan atractivo como escudriñar la pantalla de un dispositivo digital. “No es el fin de la lectura, es el comienzo de otra manera de leer”, concluyó el secretario ejecutivo de la ACE.
Programas estáticos
Una explicación distinta entregó Roberto Weissohn, integrante de la Agrupación Liberal Magallánica, quien desde su experiencia como estudioso de los temas educacionales cree que “la humanidad evoluciona, tal como también lo hacen los jóvenes, no así planes y programas que se mantienen estáticos y que diseña el Ministerio de Educación, de acuerdo con criterios que vienen del sistema educacional prusiano de fines del siglo XIX”.
Weissohn profundizó la crítica subrayando que “es una educación frontal, poco atractiva para los jóvenes y que no los motiva”.
El problema mayor -dijo- es que se trata de un programa único, “diseñado por burócratas en Santiago y que se aplica de Arica a Punta Arenas. Lo que no quieren aceptar es que todas las personas son distintas y que cualquier intento educacional de arriba hacia abajo, tratando de homogeneizar a la gente, está destinado al fracaso”.