“La Plaza de Armas debe ser un lugar de paseo, no para estar viendo carpas con nylon”

El reconocido arquitecto
puntarenense Dante Baeriswyl Rada, Ciudadano Ilustre de la Región de
Magallanes, ha ejercido su profesión desde hace 41 años. Se formó en la
Pontificia Universidad Católica de Chile y declara jugar golf. Es tanta su
pasión por este deporte que terminada esta entrevista viajó a El Calafate, en
Argentina, para participar en un torneo de este deporte.  

Con la misma fuerza que
transmite su afición por ese juego, aceptó conversar con Pingüino Multimedia
acerca del hito que circunda el kilómetro cero de la capital regional: la Plaza
de Armas Benjamín Muñoz Gamero, donde confiesa “nunca me había sentado en una
de sus bancas”.     

-Desde un punto de vista urbanístico, ¿qué función cumple
una plaza de armas?

“La
fundación de cualquier ciudad, especialmente las ciudades españolas, tenían un
tratamiento muy especial. Lo primero que hacían era trazar la plaza. Desde la
plaza, se distribuían en sus cuatro costados las principales instituciones y
sus edificaciones: la Gobernación, la Iglesia, el Cabildo, que manejarían el
desarrollo de esa ciudad o de ese pueblo”.

– ¿También en Punta Arenas?

“Aquí,
como prácticamente en el resto de Chile, las ciudades se trazaron siguiendo el
damero español; las manzanas, de 100 metros por 100 metros; las calles tienen
20 metros de ancho aproximadamente y, generalmente, con avenidas. Es el caso de
Punta Arenas, que se rodeó con tres avenidas y el mar y que conformaban
prácticamente la ciudad original”.

– Desde esa perspectiva, ¿cómo es la Plaza de Armas Benjamín
Muñoz Gamero?
 

“Es
una plaza que está muy normada, es decir, tiene pasadizos que la atraviesan en
forma diagonal, y también en el otro sentido. Sus entradas son reguladas, no es
al azar, está muy planificado. Hay una planificación urbanística inicial. En
este caso, se juntaron ciertas condiciones por las cuales la ciudad logró
contener una cierta arquitectura alrededor de la plaza que le da la forma
urbanística definitiva, por cuanto en el período que se desarrolla la ciudad,
antes de la apertura del Canal de Panamá, y los primeros años, hasta el 1920 o
1930, que se conforma la plaza, tenemos un período de una arquitectura muy
especial en el resto del mundo, que en Magallanes también se asumió, no
solamente con el neoclásico, sino que una serie de tendencias que se iban
mezclando”.

– ¿Podría explicar esa idea?

“Los
arquitectos estaban buscando cuál iba a ser la tendencia, entonces empezaban a
mezclar distintos estilos y aparecían estas arquitecturas eclécticas, que de
repente cuesta definirlas, porque tienen un poco de todo. Esa es la
arquitectura que tenemos aquí en Punta Arenas, que coincide con el desarrollo
de nuestra plaza y sus alrededores. Gracias a eso tenemos este riquísimo
patrimonio, que es lo que atrae a los turistas y lo que nos hace distintos al
resto de las ciudades”.

– ¿La Plaza de Armas Muñoz Gamero a qué período
corresponde?

“El
desarrollo corresponde a fines del siglo XIX y las dos primeras décadas del
siglo XX, porque el monumento a Hernando de Magallanes se inaugura en 1920 y
fue lo que conformó el eje central de la plaza. Fue un acierto realmente
increíble, porque estamos hablando de un monumento al descubridor de Chile. La
visión que tuvo José Menéndez para dejar dentro de su legado que se levantara
un monumento al insigne navegante, creo que es un hecho muy trascendental. Hay
que pensar la visión que tenía esta persona de nuestro futuro. Hasta ahora, a
algunos historiadores les cuesta aceptar que Chile fue descubierto por el sur,
y en esa época, estamos hablando de 1920, ya se puso en el punto más importante
de una ciudad al descubridor de Chile”.

-¿Qué características debería tener la plaza?

“Hay
una parte importante de nuestra normativa legal que permite que se mantengan
las edificaciones existentes; si alguien quiere construir algo en esta plaza,
tiene que mantener el estilo existente, porque eso está protegido en el plan
regulador. Es zona típica, por lo tanto, no se puede destruir el diseño
perimetral de la plaza”.

– ¿Y lo negativo?

“La
intervención que se le ha hecho a la plaza, especialmente en los pavimentos, en
los límites entre peatón y automóvil, no son los más adecuados,
lamentablemente. Creo que los elementos protectores que unen la calzada con la
acera no han sido bien logrados, esa es una falencia que a la larga habrá que
solucionar. Asimismo, los pavimentos que deben utilizarse, al menos en plazas
como la nuestra, que están a una latitud bastante al sur; no deben ser
resbaladizos, deben ser de fácil transitar con lluvia. Los pavimentos
estampados se utilizan en lugares con mayor temperatura, no como el nuestro”.

– La plaza no está bien mantenida, ¿qué opinión tiene
usted?

“Bueno,
en parte hay una cierta razón en ello. Al comparar la jardinería, por ejemplo,
con lo que uno ve en Ushuaia, que está mucho más al sur, o con Río Grande, que
son ciudades que las azota mucho más el viento, sin embargo ellos mantienen
flores prácticamente todo el año, con un cuidado permanente, van reemplazando
las plantitas cada dos, tres meses y hay siempre flores o ves ornamentado con
verde, cosa que no sucede acá. Creo que eso es un asunto de presupuesto
exclusivamente, pero como un lugar de visitas, qué lindo sería que tuviéramos
flores, un césped mejor cortado. Ahora, tenemos árboles gigantescos que
producen mucha sombra y no permite que el pasto se desarrolle como corresponde,
pero es cosa de podar algunos para darle una formación más estética. Por
supuesto, son árboles milenarios que debemos mantener, lo mismo el resto de las
ornamentaciones que existen en la plaza”.

– ¿Es correcto que exista comercio dentro de la plaza?

“No,
eso no corresponde. Se ha hecho un tremendo esfuerzo para erradicar a los
comerciantes ambulantes que están en la plaza, y se volvieron a instalar. Deben
estar en otros lugares, por ejemplo el que se hizo expresamente para eso. Tal
vez debiera ampliarse o construir otros. La plaza tiene que ser un lugar de
paseo, tranquilo, no para estar viendo carpas con nylon, que no corresponde a
una ciudad turística como la nuestra. El turista quiere admirar el monumento,
sacarse fotos, no convivir con el comercio. Además, muchas veces los productos
que venden no son originarios de Punta Arenas, entonces da un mal aspecto. Peor
es que se haya instalado una micro frente al Club de la Unión, es antiestético.
A cualquier comerciante de calle Bories le encantaría tener un kiosco en la
plaza, es lógico. La ley debe ser pareja para todos, el comerciante de calle
Bories paga contribución, impuestos, no puede estar en desmedro de una persona
que se instala con una micro en la plaza. Mañana yo puedo venir a instalar mi
oficina a la plaza. Hay algo que no encaja aquí”.

¿Qué le sugeriría a las autoridades?

“Sugeriría
varias cosas; reemplazo absoluto de todos los pavimentos existentes, por otros
adecuados a nuestro clima. Es cosa de conocer el tratamiento que se hace en las
plazas en Europa, que tienen climas mucho peores que el nuestro. Incluso basta
con que recorramos la Patagonia y encontraremos pavimentos adecuados al clima.
Lo otro es la iluminación, aquí se han cometido errores, porque en una plaza
tiene que ser cálida, no puede ser blanca. Antes, habría que cambiar todos los
faroles, que debieran ser estéticamente similares a los que se hacían en los
años 20 y no los que pusieron aquí, que son coloniales, que no tienen nada que
ver con las características de nuestra edificación. También lo que hablamos de
las flores y ornamentación paisajística, que también está deficiente”.

¿Qué puede decir de la separación de
la calzada con las veredas?

“La
delimitación entre el peatón y el automóvil debiera ser más sutil, distinta, no
pueden ser elementos agresivos. Lo que se ha puesto aquí y en otras calles,
como Roca, son elementos agresivos para el automovilista. Cuántos automóviles
han roto sus puertas, sus neumáticos con estos topes de hormigón que se han
colocado. Deberíamos tener una ciudad más agradable a la vista y a nuestro uso,
tener espacios donde estacionar cómodamente”.

– ¿Es la plaza un hito urbanístico?

“Por
supuesto que sí, la plaza es un hito urbano importantísimo dentro de la ciudad,
es el lugar de reunión, donde se hacen todos los actos principales y
acontecimientos de aniversario, donde se hacen los desfiles, los actos cívicos.
Cualquier turista lo prim
ero que hace dentro de una ciudad es ir a conocer la plaza, los
monumentos, sus alrededores”.

Desde su experiencia profesional,
¿qué otra medida habría que tomar?

“Es
importante siempre resaltar el cuidado que se debe tener por el patrimonio
construido, especialmente en la instalación de letreros luminosos, en el color
de los edificios. Muchas veces se inspiran a través de Internet o de revistas
para diseñar determinados letreros y dónde van a ir. Yo creo que habría que
fijarse un poco más en cómo eran los letreros en los años 20 o a principios del
siglo XX, porque si se quiere poner algo nuevo, que sea en los barrios nuevos.
Esta plaza tiene un carácter y hay que mantenerlo”.

– ¿Y a quién le corresponde velar por ese carácter?

“A la
municipalidad, como institución encargada, y al Ministerio de Vivienda cuando
corresponde mantener la estética de los edificios que están dentro del área de
protección patrim
onial”

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