Fueron
casi tres meses los que el local La Luna estuvo con sus puertas
cerradas. La tienda ubicada en la calle O´Higgins volvió a funcionar el
pasado primero de junio, después de un largo estudio por parte de su
dueño, Mario Navarro. El delivery fue la llave que le permitió abrir de
nuevo su local.
En
el camino sufrieron muchas bajas, ya que de los 30 funcionarios que
estaban trabajando en el mes de marzo, hoy solo siguen cuatro. “Solo
estamos trabajando mis hijos que ayudan un poco y mi mujer. Más dos
personas más que trabajan en la cocina. Así hemos tenido que funcionar. Y
el delivery fue algo que tuvimos que adoptar, porque eso era algo que
antes la gente veía como un lujo y lo hacía una vez cada 15 días. Hoy
eso se volvió una necesidad para las personas”, aseguró Navarro. Otro
cambio que tuvieron que hacer, por pedido del público, fue acortar su
horario de atención. Si antes abrían a las nueve de la mañana hasta las
nueve de la noche, hoy solo funcionan hasta las siete de la tarde.
Sin
embargo, su otro local La Perla del Estrecho no ha tenido la misma
suerte. “Ese no tiene para cuando abrir. Primero tenemos que
preocuparnos de este y ver como funciona. Después podemos ver que pasa
con el otro local”, afirmó.
Pero
como todos los comerciantes, Navarro a visto cómo la pandemia ha
provocado una disminución en las ventas del local La Luna. A pesar que
llevan un poco más de tres semanas en funcionamiento, han podido
reportar que han bajado a un 25 por ciento respecto al año pasado. “La
verdad es que junio siempre ha sido un mes difícil, tal vez el peor del
año en general. Así que veíamos venir que podía pasar algo similar a
esto. En julio siempre nos iba bien por el tema del Carnaval de
Invierno, pero ahora sin todo eso no se cómo va a estar ese mes. Tenemos
que prepararnos”, anticipó Navarro.