Las dos caras de la prolongación del IFE Laboral: lo bueno y lo malo

La
decisión del Gobierno de extender el llamado IFE Laboral y el Subsidio
Protege hasta junio fue duramente criticada por la próxima
administración, por su impacto inflacionario y la sensación de querer
gobernar, “más allá del actual mandato”, como dijo la futura vocera,
Camila Vallejos.

Ayer, en Magallanes, también hubo voces de preocupación aunque con importantes matices.

Juan Luis Oyarzo

El
economista Juan Luis Oyarzo fue especialmente duro en su análisis. “En
un escenario como este, con una inflación que se debe controlar, con un
crecimiento que muestra recuperación y con mayores índices de empleo, la
idea de un IFE Laboral no es de gran ayuda; al contrario, genera mayor
liquidez en la economía forzando nuevamente los precios al alza. Aquello
lo tiene claro el nuevo Gobierno entrante, que incluso ha cambiado sus
posturas, en especial con su negativa ante nuevos retiros de fondos de
AFP. Es por ello que el futuro ministro de Hacienda, Mario Marcel -al
menos en los primeros dos años en el manejo de la cartera fiscal-,
evitará medidas relacionadas con transferencias sociales y menos apoyará
retiros de AFP. De modo que la reacción de Camila Vallejos no es de
sorprender frente a su negativa ante la llegada del IFE Laboral”.

Oyarzo
va más allá y afirma que “en definitiva, no era momento para el
lanzamiento de un IFE que compromete a la nueva administración a
incrementar sus niveles de déficit fiscal, lo que podría llevar a
inconvenientes políticos producto del plan de gobierno que entregó el
Presidente electo como candidato”.

CPC Magallanes

El
presidente (i) de CPC Magallanes, Alberto Smoljanovic, valoró en
principio la medida: “El IFE Laboral ha contribuido a retomar la
disponibilidad de mano de obra y del trabajo formal, que se perdió
debido a las consecuencias del confinamiento generado por la pandemia
del Covid 19, por lo que consideramos que fue una medida muy positiva y
nos par
ece adecuado que se pueda extender por un periodo acotado”.

Sin
embargo, llamó a la prudencia fiscal. “Como país debemos ser muy
cuidadosos y monitorear estos estímulos, debido a que, en el escenario
actual de alta inflación y déficit fiscal, hay que ser muy prudentes con
el gasto para evitar profundizar aun más los déficits fiscales de los
últimos años y mantener la inflación en niveles administrables. De esta
manera podemos evitar la necesidad de que el Banco Central continúe con
las alzas de la tasa de interés, lo que de mantenerse podría generar un
gran frenazo en la inversión privada y la consecuente pérdida de puestos
de trabajo en el mediano a largo plazo, generando el efecto contrario
en el empleo y en la calidad de vida de los chilenos”.

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