La
sociedad cambia y ni siquiera las instituciones más tradicionales se
salvan de la irrupción de formas y modos nuevos, que propenden a la
integración, sin exclusiones ni sectarismo.
Es
el caso de la Masonería, una institución con muchos siglos de presencia
en el mundo y que en Chile es considerada una de las forjadoras de la
República, pero que al igual que todas debe adaptarse a los tiempos
actuales. Con sus más de 13 mil miembros, repartidos de Arica a
Magallanes, “tiene un muy buen nivel de desarrollo y participación en la
comunidad. Por lo tanto, está en un muy buen pie y tenemos la gran
oportunidad de ver cómo mejoramos más y fortalecemos su rol”, dice el
Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Sebastián Jans Pérez.
Jans
explica que la Masonería para los jóvenes “es un espacio maravilloso,
porque provienen de un mundo que está sometido a tremendas
contradicciones, debates intolerantes y miradas destructivas. Nosotros
tenemos como norma construir el diálogo a partir de la pluralidad y
valorar la diversidad. Eso a un joven lo seduce extraordinariamente. Hoy
día avanzamos significativamente a tener una membresía que bordea los
31 a 40 años”.
Respecto
del perfil de los nuevos masones, los define como “personas ilustradas,
con formación profesional, que tienen la posibilidad de ejercer después
posiciones de liderazgo”.
Poder femenino
Se
suele decir, y con alguna base en la realidad, que la Masonería es un
espacio de hombres, pero que las mujeres han ido ocupando paulatinamente
hasta formar su propio ámbito de acción e influencia.
“Las mujeres
están organizadas en logias femeninas, tienen su propio poder regulador
(Gran Logia Femenina) y tenemos un Acta de Relación y Cooperación con
ellas, que está plenamente vigente y que ha ido fortaleciendo el rol de
la masonería femenina de modo muy determinante. Diría que hoy día está
creciendo con mayor fuerza que la masonería masculina, lo que nos parece
tremendamente significativo y lo valoramos mucho”, precisa Jans.
-¿Qué temas de conversación abordan las masonas?
“Ellas
realizan la misma masonería desde el punto de vista ritualista
iniciático que la nuestra y los temas de la sociedad son similares.
Muchas de las hermanas están relacionadas por lazos familiares con
nuestras logias. Somos lo mismo, pero cada uno ejerciendo sus procesos
iniciáticos y de reflexión con autonomía absoluta. Ellas valoran mucho
su autonomía y no están dispuestas a ceder”.
@JoséBenítez