Preocupación causó a nivel nacional el aumento de las licencias médicas rechazadas por la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (Compin) y de la tardanza en los plazos de pago. La Subsecretaría de Salud decidió, de hecho, generar una serie de medidas de mejoramiento del proceso, frente a lo que las autoridades han calificado como una “disparidad” en las cifras de rechazo.
A nivel local, sin embargo, el seremi de Salud, Óscar Vargas, observa que Magallanes se ha mantenido alejado de dicha preocupación.
“En Magallanes, típicamente se rechazan entre 7 y 10%. Ese porcentaje se ha mantenido más o menos estable”, dice la autoridad. “La situación es de absoluta normalidad. No tenemos ni hemos tenido un aumento importante o estadísticamente significativo”.
La autoridad aclara que las estadísticas a nivel nacional mostraron un fenómeno extraño. “Aparentemente, en el Ministerio de Salud del Gobierno anterior, se buscó igualar el número de rechazos a los que se presentan en el sistema privado”, dijo. “Se produjo un aumento en el rechazo de licencias. Yo no tengo constancia, pero si uno revisa las estadísticas, pareciera que algo de eso hubo. Eso es lo que se está revisando: las causales, el tiempo de tramitación”.
En términos de tiempo, Vargas aseguró que el empeoramiento de los tiempos a nivel nacional tampoco se ha hecho sentir en la región. “Los tiempos de tramitación de las licencias también son más que razonables. El procesamiento promedio en Chile es de 24 días y en Magallanes es de 7”, dice la autoridad. Eso, en el caso de que la licencia no sea objetada y no exista un peritaje. En caso contrario, agrega, “el promedio nacional es de 40 días; en Magallanes es de 17”.