Históricamente, los gremios de camioneros han ejercido una
presión bastante fuerte ante el Estado. Casos emblemáticos, como el paro de
octubre de 1972, se han inscrito dentro de la historia de nuestro país, donde
en los últimos tiempos se han incrementado las problemáticas entre los
trabajadores de este sector y el gobierno de turno.
Para ser más específicos aún, estos últimos dos años han
marcado una intensa pugna entre camioneros y el gobierno de Michelle Bachelet,
principalmente por los constantes ataques de los que los trabajadores serían
víctimas, sobre todo, en La Araucanía.
El 27 de agosto de 2015 fue una fecha clave. Ese día, una
caravana de camiones entró a Santiago para entregar un petitorio a la
Presidenta, luego de una tremenda polémica que, durante unas horas, mantuvo a
las comitivas de manifestantes fuera de Santiago con sus máquinas.
Y este año, tras los ataques incendiarios del pasado lunes,
se vuelve a tensar la relación entre dueños de camiones y órganos estatales.
Esta vez, la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC) y
la asociación ChileTransporte, se reunieron en Santiago para entregar un
petitorio formal a las autoridades, con cinco puntos destacados e instando al
gobierno a responder dentro de siete días.
En la Región de Magallanes, que no estuvo presente en la
reunión que mantuvieron los dirigentes en Santiago, la opinión respecto de lo
que acontece a nivel nacional no se recibe con indiferencia.
Pedro Aguilar, presidente regional de la CNTC, se refirió a
esta situación y la comparó con el movimiento acontecido el 2015.
“La fuerza de nuestro gremio sigue vigente e incluso es mayor,
con la integración de ChileTransporte. No hemos llegado al punto de ir en
caravana a Santiago, porque aún no se toca fondo con el tema, pero lo que
exigimos es parecido a aquella vez del 2015: seguridad y condiciones óptimas
para poder desarrollar nuestro trabajo”, señaló el líder regional.
“Quiero dejar claro que, al contrario de como han dicho
otros a través de la prensa, yo digo que si la CNTC a nivel nacional llama a un
paro, Magallanes estará presente, porque también nos afecta”, continuó Aguilar,
quien, por último, aseguró que no es sólo el tema de la seguridad el que está
en juego, sino que también el de “los peajes (que de ida y vuelta salen por un
total de más de 180 mil pesos), por ejemplo, y las áreas de descanso para
camioneros en la ruta”.