El
economista Juan Luis Oyarzo afirmó ayer que el sueldo mínimo de 500 mil
pesos anunciado por el Gobierno para el 1 de julio de 2024, es una
medida que debió ser consultada con las pymes y que estas deberán
recibir ayuda del Estado para hacer efectiva esta medida.
Oyarzo
recordó que el sueldo mínimo nominal es un piso que permite definir a
partir de ese punto, un nuevo equilibrio en el mercado laboral. “Si bien
es un dato importante, no representa la realidad de muchos
trabajadores, primero porque existe un mercado informal que va en
aumento y segundo porque la mediana de ingresos llega a $457.000. Este
último dato es muy importante, ya que indica que el 50% de los
trabajadores ocupados en Chile reciben menos de esos $457.000, de
acuerdo al último dato obtenido a mediados del año pasado”.
También
recordó que, en el proceso anterior de negociación del sueldo mínimo
entre la CUT y el Gobierno, se llegó a un preacuerdo que indicaba que,
si la inflación es más de un 7% a finales del 2022, el reajuste del
sueldo mínimo será de $10.000 a partir del 1 de enero del 2023, llegando
el sueldo mínimo a $410.000, “que es el salario mínimo que en la
actualidad tenemos producto que terminamos con una inflación de un
12,8%; la más alta desde 1991. De hecho y producto de esto último, el
gobierno se compromete -en el mismo acuerdo con la CUT- a generar un
observatorio de precios que dependería del Sernac, aspecto que en la
actualidad no funciona, ya que les dan la función a los supermercados
para la entrega de información, es decir, no existe un proceso
metodológico de recolección de datos a nivel nacional y menos regional.
Es más, existe una página que no cumple la función esperada y prometida
en el mencionado acuerdo”.
Agregó
que, de esta forma, el Gobierno se vio obligado a hacer un aumento
importante del sueldo mínimo. “Lo que llama la atención es que siempre
estos acuerdos surgen de la mano del gobierno y de la CUT -lo cual está
bien-, pero se olvidan de incluir a las empresas que son las que deben
asumir estas nuevas condiciones. Y con esto no me refiero a las grandes
empresas que pueden sin grandes problemas entregar dicho aumento
gradual, sino que tenemos también pequeños restaurantes, supermercados y
pequeños comerciantes regionales que forman parte del 90% de los
empleos del país y que no tienen representación clara en estas
negociaciones. De hecho, recién cerrado el acuerdo el ministro de
Economía, Nicolás Grau, considera convocar a las pymes para absorber el
costo que esto conlleva y generar una fórmula que permitan ayudar a
estas pequeñas empresas. Es con esto, que se espera que están ayudas
puedan ser importantes para las pymes las que se han visto golpeadas por
el escenario económico tanto nacional como internacional”.