Manuel
José Correa advirtió que, pese a que todo indica que este año la
inflación será sustancialmente menor a la del año pasado, en torno a la
mitad, por lo menos, advirtió que no se puede confiar en demasía ya que
hay factores inflacionarios que siguen latentes.
“El
dólar se está proyectando que está en el techo de los $800, pero todo
está concatenado con la señal de tasas que pronto conoceremos de la FED.
La mayoría de los analistas está optimista en que la inflación pronto
empezará a bajar, yo soy más prudente porque la inflación tiene una
inercia que se encadena a las expectativas, pero no tan rápido como
algunos agentes económicos esperaban. Yo creo que a fin de año bajaremos
de un 12,8% del año pasado a niveles en torno al 6%”.
Correa
cree que este año, el Gobierno enfrenta presiones para un gasto fiscal
mucho más fuerte y eso genera presiones inflacionarias.
Agregó
que probablemente los precios de los alimentos seguirán aumentando
aunque en mucho menor medida que el año pasado, cuando subieron hasta en
un 25%. También podría haber nuevas alzas en el precio de los
combustibles, debido a recortes de producción petrolera de Rusia.