En
2020 la venta de mascarillas fue la salvación para muchos locales.
Estas fueron de ayuda para seguir funcionando y tener una venta activa
durante la pandemia.
Sin embargo, como todo en la vida lo bueno se acaba. A pesar de brindar mayor protección, la venta de mascarillas de telas ha bajado considerablemente.
La
gran competencia que se ha instalado con este producto ha provocado que
la gente prefiera las desechables, debido a su precio y que no
requieren una mantención.
El
local Rapas empezó con la venta de este producto y ya se sumó como uno
de los más importantes de su tienda de ropa deportiva. Pero una de sus
trabajadoras, María Vidal, señala que la gran oferta por este producto
ha hecho que su venta ya no sea la misma de antes.
“Nosotros
tuvimos que incorporar la venta de este producto para poder sobrevivir,
pero ya con toda la competencia que existe, sobre todo del norte, ha
hecho que su venta haya bajado. A veces piden de tela con un diseño
especial, pero en su mayoría la gente lleva las desechables, por su
precio y porque no hay que cuidarlas tanto”, dijo Vidal.
En la galería Patagonia se
encuentra el local Confecciones Cony, el que comenzó a vender
mascarillas desde el comienzo de la pandemia para poder subsistir.
Sin
embargo, su dueña Ana Barcenas aseguró que la venta de estas se ha
estancando debido a la preferencia de las desechables por sobre las de
tela.
“Ahora
la gente compra más desechables porque asumo que no les gusta lavarlas y
prefieren ir comprando nuevas. Primero partimos haciendo muchas, pero
cada vez prefieren más las desechables que no hacemos nosotros. Y cada
vez las de tela van más a la baja”, concluyó.