Gabriel Pérez
Gallardo, su esposa, María Cristina Guerrero, y sus dos hijos, se dirigían
hacia el cruce marítimo ubicado en la Primera Angostura, a bordo de un jeep
Toyota, con el fin de seguir viaje hacia la ciudad de Río Grande, en la parte
argentina de Tierra del Fuego, de dónde son oriundos.
El placentero
viaje terminó en forma abrupta cuando, a la altura del kilómetro 90 de la ruta
internacional CH 255, un guanaco se cruzó en la calzada, golpeó violentamente
al vehículo de los viajeros y lo sacó de la calzada escarchada.
María Cristina
Guerrero recibió esquirlas de vidrios en su rostro y otras lesiones,
calificadas como de gravedad, y los demás integrantes de su familia, aparte del
susto, contusiones leves en diversas partes del cuerpo.
La oportuna
presencia de personal médico de la Mutual de Seguridad y de la ENAP, más el
invaluable apoyo del personal de la posta del municipio de San Gregorio, evitó
que el accidente hubiera tenido consecuencias peores y, por estas horas, la
familia accidentada está de regreso en su ciudad, en su casa, gestionando la
recuperación y el regreso del vehículo colisionado por el guanaco.