Los hijos e hijas de Chiloé recordaron con orgullo la epopeya que anexó Magallanes a Chile

En una mañana más bien fría del comienzo de la primavera, un centenar de personas, se reunió ayer a un costado del monumento a la Goleta Ancud para celebrar con orgullo la epopeya de un puñado de hombres, dos mujeres y un niño, que hace 173 años tomó posesión del Estrecho de Magallanes en nombre de la República de Chile.
El 21 de septiembre es una fecha que pone de relieve el orgullo de ser chilote, aunque la mañana de ayer -por la importancia histórica de la fecha- se extrañó una mayor participación de la comunidad magallánica.
Cierto desdén histórico
La presidenta del Centro Hijos de Chiloé, María Angélica Urra, fue la principal oradora del acto y en parte de su alocución resaltó que “hoy (ayer) nos encontramos para recordar un trozo de historia, una epopeya que la historiografía chilena ha tratado con un cierto desdén, en circunstancias que constituye un acontecimiento relevante de la historia geográfica, política y marítima del país, que abrió las puertas a la posesión soberana de la Patagonia por parte del Estado de Chile”.
Urra agregó que la epopeya forma parte del rico y potente bagaje de los hechos gloriosos de nuestra historia, “que enorgullece a todos y cada uno de los hijos de esta tierra y particularmente al pueblo chilote”.
Con voz firme y cargada de emoción, la presidenta de los Hijos de Chiloé concluyó que una hazaña monumental como la protagonizada por la Goleta Ancud y su tripulación, “es el resultado y confluencia de muchos esfuerzos, pero de una sola voluntad, el propósito de servir a Chile por un bien superior. Ellos se transformaron en pioneros de estas tierras, no sólo porque fueron los primeros, sino porque su expedición inició la historia vívida de Magallanes, hecho que claramente da cuenta de que estas 23 almas, cobijadas bajo la bandera de la patria y observados por el agreste paisaje austral, dieron el más calificado ejemplo de valor y patriotismo, simplemente admirable e imposible de ponderar”.
Reclamación antártica
El intendente Jorge Flies  ocupó el podio para subrayar que “es un día que recuerda con cariño a los hijos de Chiloé, a todos los que han hecho grande a esta ciudad, a esta región y a este país. Hoy recordamos una tremenda hazaña, probablemente una de las más gloriosas de la historia de Chile y también, como se decía, poco resaltada en nuestros libros”.
La máxima autoridad regional sostuvo que ese olvido se está revirtiendo y agradeció al Senado “por dejar marcado en rojo el 21 de septiembre, para agradecer el esfuerzo de nuestros chilotes y chilotas en hacer grande este territorio”.  
Asimismo, resaltó que no sólo se tomó posesión del paso que une a los océanos Pacífico y Atlántico, sino que también de la Patagonia chilena y del territorio ubicado más allá de Magallanes. “Si en la actualidad tenemos una reclamación soberana de nuestra antártica chilena, que constituye el 60 por ciento del territorio nacional, es justamente por el trabajo de estos hombres chilotes”.
Flies reseñó que de las 23 personas que venían en la goleta, sólo tres eran extranjeros, el resto eran todos de la isla grande de Chiloé y de las islas adyacentes. “Este homenaje es extensivo a todos los descendientes, hijos, nietos, bisnietos y tataranietos, algunos de ellos acá presentes, de aquellos esforzados hombres que han hecho grande a esta patria. También quiero saludar a todos quienes se sienten parte del mundo chilote. ¡Viva Magallanes y viva Chiloé!”.

Nota completa en edición escrita del diario El Pinguino.

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