Muchos
conductores de vehículos motorizados que circulan por calles y avenidas de
Punta Arenas, cumplen a cabalidad lo dispuesto en las normas de tránsito.
Lo hacen
bien “porque sí”, porque la ley hay que respetarla y porque se protegen a
ellos, a sus familias, cuando viajan con ella; a los demás conductores y,
obviamente a los peatones.
Sin embargo,
esa conducta ejemplar se aprecia manchada por las acciones de personas que
conducen en forma irresponsable, desafiando no sólo las señales instaladas por
la Dirección del Tránsito del Municipio sino que también, hasta la presencia
disuasiva de personal de Carabineros.
Esos
conductores, de acuerdo con expertos en educación de tránsito, se desplazan a
velocidad poco prudente y poco razonable dentro del radio urbano de Punta
Arenas, arriesgando protagonizar accidentes de consecuencias lamentables, en
términos de daños a las personas y a los bienes públicos y privados, es decir,
postes, semáforos, señales de tránsito y vehículos.
Otros
choferes desarrollan el mal hábito de circular a baja velocidad por la pista
izquierda, destinada a que otros conductores puedan realizar maniobras de
adelantamiento sin problemas, pero con ese proceder, deben hacerlo por la pista
derecha.
Otras
personas, en el sector céntrico, literalmente, “vitrinean” desde la comodidad de
sus coches, generando problemas a quienes tienen la mala suerte de circular
detrás de esos vehículos.
Tampoco se
respeta, como debiera ser, el derecho o preferencia de los peatones en las
esquinas o en los pasos pintados y repintados para ellos y se les apura,
indebidamente, cuando cruzan con la luz
verde del semáforo al frente, pero que cambia velozmente al amarillo y al rojo.
Muchos
peatones tampoco respetan lo que el semáforo indica y cruzan con luz roja al
frente; a paso lento, muchas veces, como desafiantes, dicen algunos conductores
“al borde de un ataque de nervios”, y otras veces, se detienen en la calzada,
cuando debieran esperar el momento más oportuno para cruzar permaneciendo en la
vereda.
Otros
automovilistas dejan estacionados sus vehículos sobre la vereda o demasiado
cerca de una esquina, obstaculizando la visual de otros conductores y otros, se
impacientan ante la luz roja del semáforo.
La Dirección
del Tránsito ha insistido en que se hace necesario respetar siempre las normas
y las señales de tránsito y no hacerlo es un problema, por sobre todo, de falta
de educación y de información.
Y son los inspectores municipales y los
funcionarios de Carabineros quienes se encargan de ejercer esa función
educativa, con talonario de partes y cámara fotográfica en mano.