La
madre de un menor de 12 años -el cual fue diagnosticado con TDAH-
denunció al Instituto Don Bosco por cancelar la matrícula y acusó
hostigamiento tanto sicológico como académico.
El
caso lo hizo público la misma apoderada, quien al inicio del diálogo
señala que relatar lo vivido “aunque es duro, lo hago porque no quiero
que otro niño pase por lo mismo que hemos pasado como familia, de sentir
que un colegio da vuelta la espalda”.
Con
lágrimas en sus ojos y voz quebrada, la mujer señala que “es muy
difícil llegar a esta instancia, pero siento que es la única forma de
sentirme escuchada. Todo esto comenzó este año, con la llegada de la
profesora jefe al 7° básico A. Mi hijo es alumno desde pre-kínder,
llevamos 8 años en el establecimiento y es lamentable pasar por esto,
sobre todo con un hijo, el cual ha sido vulnerado por la profesora con
innumerables llamados de atención tanto verbal como escrita en la hoja
de vida del estudiante, acumulando 77 anotaciones negativas, la gran
mayoría escritas por la profesora”.
Diagnosticado y argumentos
La
madre continúa su relato, dando cuenta del diagnóstico de su hijo,
quien explicó que “mi hijo fue diagnosticado con trastorno por déficit
de atención con hiperactividad, por lo cual está siendo tratado con
tratamiento médico. Mi hijo no es malo, es un niño inquieto, pero no es
malo, ni de malos sentimientos. Dentro de las múltiples anotaciones que
le han puesto tiene dos por las cuales le cancelaron la matrícula, por tratarse de faltas graves”.
La
mujer leyó a viva voz, en la conversación, lo indicado en el documento
que le cancela la matrícula: “El estudiante presenta 8 anotaciones
graves y 4 gravísimas en registro de libro de clases.
–
Con fecha de 23 septiembre, al estudiante se le solicita que entregue
celular. Se le consulta si ambos celulares son suyos, indica que sí;
luego otro compañero menciona que uno de los celulares era suyo (no del
alumno afectado), por lo que éste lo saca de sus cosas personales sin
permiso. Falta gravísima art. 122 letra A.
–
Con fecha 31 de julio, se presenta situación donde el estudiante coloca
lápices entre los dedos y aprieta con fuerza la mano del docente, le
consulta si le duele, el docente le explica la gravedad del asunto que
acaba de cometer. Falta grave art 118 letra B”.
La
mujer se toma una pausa para contener su llanto, ya que siente que “es
muy angustiante esta situación, porque el colegio hizo oídos sordos a las
suplicas de intervención de profesionales del programa de integración
escolar y decidieron cortar por lo más sano, que fue sacarlo del
colegio”.
Agrega
que ha presentado dos denuncias a la Superintendencia de Educación, las
cuales -asegura- no han llegado a nada, respondiendo que el Instituto
Don Bosco tiene la razón.
Por
otro lado, menciona que su hijo no es el único que está pasando por
esta misma situación, agregando que “son otros 7 alumnos más del mismo
curso, donde algunos niños presentan diagnósticos de TEA”.
La
mujer asegura que la situación se ha tornada tan grave que “uno de los
menores ha intentado quitarse la vida producto de este hostigamiento. En
lo personal, también estoy entrando en una clase de depresión y tengo
mucho miedo de lo que pueda sentir mi hijo”.
“El
Instituto Don Bosco ha cambiado mucho desde que falleció el rector Luis
Vásquez, cambiaron muchas cosas; luego quedó de director subrogante el
coordinador académico quien mantuvo el establecimiento en orden y bajo
la misma normativa, pero con el cambio de la rectora actual todo anda
mal, desde cambio de profesores hasta la nula integración de los
alumnos”, lamentó.
El nombre de la denunciante se mantiene en reserva por protección al menor.