Segundo
Mancilla Oyarzo decía ayer en la fila de la mesa 31 de la Escuela 18 de
Septiembre: “¿Y por qué tendría yo que votar por el Gobierno de
Boric?”.
Es
que para la gente la elección de consejeros constitucionales se
convirtió igual en la medición de lo realizado por el Presidente
magallánico Gabriel Boric en los 14 meses de mandato.
Y la gente ve que una
nueva Constitución no es la que va a resolver definitivamente los
problemas que existen: seguridad, previsiones, salud y alto costo de la
vida.
La
gente se está desilusionando y contra ello ayer también competían los
propios postulantes cercanos al oficialismo. Y para Magallanes en poco
más de un año no han habido soluciones concretas.
El
péndulo electoral le jugó en contra a Boric, porque pasó de ser un rock
star en marzo del año pasado a perder credibilidad y aceptación
ciudadana.
Lo
de ayer en nuestra región es una dura derrota del Gobierno. El partido
del Presidente Boric logró por lo menos un triunfo al instalar a Jéssica
Bengoa entre los 50 consejeros constitucionales, pero ya ni el
feminismo ayer respaldó al Gobierno en la zona más austral del país,
porque acá ha habido autoridades que no se han portado bien con las
mujeres. No olvidemos que el seremi de Desarrollo Social y Familia,
Danilo Mimica, despidió a una funcionaria embarazada con 22 semanas de
gestación y hay un administrador regional denunciado por maltrato
laboral y a ambos se les asocia a Boric.
La evaluación al Gobierno hoy es mala, perdieron respecto del Plebiscito de Salida cuando apoyaban al Apruebo.
Ayer en Magallanes sus candidatos sacaron 37,21% pero réstele 2,33 de Victoria Trapp de la DC y queda en solo 34,88%.