El
término de un año, y la llegada de otro, resulta una gran oportunidad
para que los comerciantes ambulantes vendan sus productos el último día
del año. De esta manera, en las céntricas calles de Punta Arenas se
apreció gran cantidad de comercio. Para esta ocasión, lo más solicitado,
fueron los elementos de celebración y objetos para las tradicionales
cábalas.
Al
respecto, Eliana Parancal señaló como importante la compra de las
espigas, que se regalan a otra persona, y así se entrega prosperidad
junto a energías positivas. La vendedora, Romina Arroyo, tenía como gran
oferta “los saquitos” de la abundancia y prosperidad, que dentro
conllevan canela, arroz, almizcle, incienso. Por ejemplo, el saquito de
color azul trae tranquilidad y nuevos proyectos, asevera Arroyo.
Rodolfo
Vásquez, ubicado en calle Bories, ofrecía como cábala ropa interior de
color amarillo, fuesen boxers, calzones o pantaletas con la esperanza de
atraer dinero y abundancia para el año venidero.
En
cuanto a las celebraciones, el producto más llevado fue el famoso
cotillón. Silvana Villarroel, destaca como ha sido de gran venta el
cotillón de 1 metro. Norma Fournet, vendedora de pelucas, corbatas,
serpentinas, sombreros, destacó las buenas ventas de fin de año.
Los
vendedores ambulantes sacaron cuentas alegres este último día, pues,
tras un par de días con mal tiempo, lograron vender en buena cantidad
los distintos productos de celebración y cábalas, que fueron ampliamente
demandados por la población, para celebrar este fin de año.