La violencia escolar continúa siendo un tema al interior de los establecimientos educacionales. De acuerdo a lo señalado durante gran parte de este último tiempo por especialistas, gran parte de los motivos de las alteraciones en los comportamientos en menores se debe al encierro en sus casas en pandemia, lo que conllevó a la falta de sociabilización entre sus pares.
El año pasado, la Superintendencia de Educación registró un total de 86 denuncias bajo el concepto de maltratos a estudiantes en toda la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. En esta categoría, hubo 49 casos por hechos violentos entre estudiantes.
Otras 34 constancias fueron realizadas por padres y apoderados, quienes denunciaron maltratos propinados por parte de un alumno a un estudiante.
Por otro lado, solo tres casos fueron situaciones protagonizadas por párvulos. En ese ítem, la Superintendencia de Educación deduce que los hechos pudieron ser: golpes, mordeduras, empujones, rasguños y tirones de pelo; lo que afecta la buena convivencia escolar entre menores.
Asimismo, hubo un caso registrado por maltrato por parte de un estudiante hacia una persona que forma parte del plantel del establecimiento.
Otro de los factores con mayores constancias, fue por el incumplimiento de las horas lectivas de clases u otras actividades académicas con un total de 13 denuncias.
Sin duda, que una de las preocupaciones por parte de padres y apoderados es la infraestructura de los recintos educativos. Respecto a esto, la Superintendencia registró un total de 8 casos en toda la región.