Después de 90 días
en huelga de hambre, Manuel Aguilante Barrientos decidió deponer la
manifestación tras lograr que en Magallanes se conformen equipos de trabajo para
abordar materias relativas a salud, vivienda y educación.
Las subcomisiones estarán conformadas por las
máximas autoridades regionales de las carteras mencionadas, como así también de
representantes de las distintas agrupaciones de derechos humanos que existen en
Magallanes. Lo anterior, con el fin de dar respuesta a las demandas de este
sector, que por largos años no han tenido solución.
Durante
el tiempo que duró el ayuno,
Aguilante fue permanentemente acompañado por innumerables personas que de distintas
formas le manifestaron su apoyo y solidaridad.
Son muchos los
actores que se tornaron relevantes en este proceso. En ese sentido se destacó
el aporte que realizó el obispo de Magallanes, Bernardo Bastres.
Dada las
condiciones de salud en que se encuentra el ex preso político, era insostenible
que mantuviera la huelga de hambre, más aún existiendo el compromiso que asumieron
autoridades por intermedio del intendente de Magallanes, Jorge Flies.
(Foto : John Miralles)