El doctor Mario
Mayanz, director del Hospital Clínico de Magallanes, informó que un promedio de
300 pacientes diarios solicitaron atención en los servicios de urgencia del
centro asistencial durante los días de Fiestas Patrias.
Aunque la cifra
pudiera parecer alta, corresponde un promedio estimado como “normal y
tranquilo”, ya que no hubo accidentes graves que lamentar y atender y tampoco
la bitácora policial registró hechos de sangre.
Los casos más
recurrentes, dijo el facultativo, tuvieron que ver con problemas
gastrointestinales; dolencias hepáticas y pancreáticas, derivadas de la ingesta
excesiva de alcohol y comidas.
Para esos
pacientes, agregó el doctor Mayanz, se contó, por cada uno de los turnos de los
servicios de urgencia, con la presencia de un médico cirujano; un internista;
un pediatra y un ginecólogo.
Luego, por
cualquier contingencia, hubo dos médicos en la UCI adultos; un pediatra, en la
UCI infantil, que incluye pediatría misma y la unidad de neonatología.
Además, estaba
listo un anestesiólogo, un ginecólogo y otros catorce especialistas de llamada,
quienes, por contrato, deben acudir al centro asistencial si se llegara a
requerir su presencia.
Eso en lo
referido a los doctores, ya que su labor en la atención de los 300 pacientes
que atendió cada turno durante Fiestas Patrias, contó con el valioso apoyo
profesional de 250 enfermeras, enfermeros y paramédicos.
Luego de una
breve consulta, este medio pudo establecer que durante la Fiestas Patrias,
literalmente, permaneció en sus tareas, casi un treinta por ciento del personal
que se desempeña, habitualmente, en el Hospital Clínico de Magallanes.