En
el Cesfam Mateo Bencur de Punta Arenas, se dio el vamos al mes
preventivo del cáncer de mama, con la participación del alcalde Claudio
Radonich, la jefa del área de la Salud de la Cormupa, Rosa Bidart y de
las matronas que integran el conocido Cesfam.
En
la actividad, las matronas del Cesfam dieron una charla preventiva
acerca de la importancia del autocuidado de esta patología, así como
también sus causas y algunas recomendaciones. De igual forma, la
instancia abrió el paso para que mujeres con este diagnóstico contaran
su historia de vida.
Es
así como la matrona del Cesfam Mateo Bencur, Patricia Gil, comentó que
la actividad se enmarca en el mes del cáncer de mama y la importancia de
su prevención.
“En
este minuto tenemos alrededor de 560 mujeres con cáncer de mama y tres
hombres que están en seguimiento en el Hospital Clínico de Magallanes.
Es importante recordar que mientras antes diagnostiquemos es mejor,
porque este tipo de cáncer por tratamiento tiene más posibilidades de
vida”, recalcó Gil.
Mamografías
El
alcalde Claudio Radonich aprovechó de insistir en la importancia del
autocuidado, además de revelar el trabajo desarrollado por el área de
Salud de la Cormupa, quienes en un año han quintuplicado la cobertura en
lo que a mamografías se refiere, gracias a la colaboración del Servicio
de Salud Magallanes.
“En octubre del año pasado teníamos
cerca de 300 mamografías y luego de una campaña intensiva de difusión
para concientizar a las mujeres y a la población en general, hemos
logrado quintuplicar la cantidad de exámenes de un año a otro, esto ha
significado que muchas personas descubran y traten tal enfermedad”,
explicó el alcalde Radonich.
Al día de hoy, de acuerdo a los registros del área de Salud de la Cormupa, se han desarrollado 1.600 exámenes preventivos entre octubre de 2017 y mismo mes del presente año.
Historia de vida
En el año 2002 la vida de María Cecilia Vargas cambió por completo, ese año le detectaron cáncer de mama y sintió que la vida se le derrumbaba, aún así con la ayuda de sus hijos y de su familia pudo salir adelante del hondo pesar.
Diez
años después el cáncer volvió (2012), pero esta vez en la zona axilar,
zona que según Gil y los doctores no se puede operar. “La doctora me
dijo que ahora me toca la última droga porque para mí no hay más, ya
que me las han puesto todas, son seis largos años que he estado con este
tratamiento. Me siento muy triste porque me voy a quedar sin drogas y
era una ventanita que de vida, pero tengo fe en Dios para seguir
viviendo”, señaló Vargas.
@JesúsNieves