Cada 20 de enero, la
Iglesia Católica celebra la solemnidad de su día, conmemorando así lo
que vivió, haciendo honor al significado de su nombre, que quiere decir:
“Digno de respeto y venerable”.
Durante
la jornada de ayer un gran número de fieles católicos llegaron hasta el
templo, incluso con sus vehículos para ser bendecidos.
A
las 19 horas el obispo Óscar Blanco, presidió la eucaristía, tras la
celebración se realizó la procesión que estuvo suspendida durante la
pandemia.