Con masiva presencia de fieles, en Viernes Santo, fecha en
que lo católicos recuerdan la Pasión y Muerte de Jesús, se realizó el
tradicional Vía Crucis encabezado por el obispo diocesano Bernardo Bastres.
Durante la procesión, los fieles de todas las comunidades
eclesiásticas recorrieron las 12 estaciones, acompañando las imágenes de Jesús
Nazareno y de la Virgen Dolorosa, provenientes de la Parroquia Nuestra Señora
de Fátima.
El recorrido partió en la Iglesia Catedral hacia el norte,
por Bories hasta Ignacio Carrera Pinto, luego hasta Señoret y por esta calle
hacia el sur, hasta el Cerro de la Cruz, donde el obispo entregó su mensaje
final. Recordó el sufrimiento de la gente del norte, “quienes están viviendo en
carne propia lo que es cargar la cruz. Recordar que la vida cristina es también
cargar con la cruz”.
Asimismo, llamó a colocar aquello que nos agobia en la cruz
de Cristo, “para que el domingo cuando resucite victorioso nos traiga la
esperanza”.
Bastres valoró la cantidad de fieles que acompañó la
procesión pese al frío: “Siempre damos gracias por este testimonio público de
la fe y como no alegrarnos que a pesar de las inclemencia y del tiempo estamos
acá. Y como hemos dicho este año hemos querido unirnos con los hermanos del
norte. Creo que este año el camino a la cruz tiene pleno sentido cuando nos
sentimos en armonía y en comunión con los que están sufriendo en el norte del
país, así que agradecemos a todos y esperamos que la muerte del Señor, este
momento en la cruz, nos abra la esperanza de la resurrección, que es lo más
importante y que todos terminemos con más esperanza y con ganas de seguir
construyendo el reino”, puntualizó.