Una jornada de capacitación, organizada en el marco del quincuagésimo segundo encuentro nacional de la Asociación Nacional de Empleadas de Casa Particular (Anecap), que se realiza en Punta Arenas, permitió la participación masiva de más de un centenar de mujeres que cumplen esa importante actividad laboral.
El encuentro se realizó en el auditorio de la Contraloría Regional de Magallanes y contó con la presencia del director nacional del Instituto de Seguridad Laboral (ISL), Jacobo Sandoval; el seremi del Trabajo, Francisco Abarzúa, y otras autoridades del sector.
La actividad fue presidida por Bernardina Muñoz Barraza, presidenta nacional de Anecap; Catalina Rivera, presidenta de la filial Punta Arenas; Yolanda Oyarzún, elegida reina del encuentro, y Miriam Ulloa, ambas socias de la asociación local.
La capacitación abordó diversos tópicos, entre los cuales cabe mencionar los derechos laborales de esas trabajadoras, la seguridad en el trabajo y otras temáticas afines, las cuales fueron abordadas en un ambiente de intensos diálogos, respeto y claridad respecto de la situación actual del gremio.
“Santiago no es Chile”
Bernardina Muñoz, presidenta nacional de las trabajadoras de casa particular, dijo que llegó hasta Punta Arenas para conocer las realidades laborales de otras regiones del país, porque “Santiago no es Chile”.
Agregó que uno de los problemas que más las inquieta es que el horario legal establecido en 45 horas semanales no se respeta por parte de los empleadores y que pese a las denuncias y fiscalizaciones, la situación, en muchos casos, persiste y las denunciantes enfrentan el riesgo de despido después de pedir controles a los organismos pertinentes.
También añadió que existe disconformidad por el monto del sueldo mínimo vigente, con los horarios y los días libres, entre otros puntos negativos que las afectan.
Por ejemplo, de las 350 mil trabajadoras de casa particular que podría haber, el 80 por ciento cuenta con previsión y un número importante “se siente parte de la familia para la que trabaja y eso se presta para algunos abusos”.
Positiva realidad local
Catalina Rivera, presidenta de Anecap-Punta Arenas y destacada dirigente de otras organizaciones sociales, señaló que acá en la región la situación es distinta a la del resto del país, porque de las fiscalizaciones realizadas frecuentemente sólo en uno o dos casos se detectaron abusos o faltas.
Sin embargo, la dirigente local señaló que se sienten víctimas de una cierta discriminación y que, a partir de las mismas socias, se aprecia que se consideran “trabajadoras de segunda clase”.
“De hecho, muchas de las trabajadoras no dicen que trabajan en casas particulares, sino que en tiendas u otras actividades, ocultando lo que en verdad realizan, porque sienten que su labor no es importante y ese cambio debe iniciarse desde ellas mismas, valorándose, porque tenemos que dignificar nuestro trabajo”, concluyó.
Como dato adicional, Anecap-Punta Arenas sólo tiene 24 socias y se calcula que en la zona existen aproximadamente 6 mil trabajadoras de casa particular, de las cuales unas 3.500 tienen cotizaciones previsionales.