La falta de información crucial para continuar con el proceso fue la
razón principal aducida por el Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental
(SEIA) para poner término anticipado a la tramitación de la solicitud de Mina
Invierno para incorporar tronaduras de baja intensidad a su mecanismo de
explotación.
Ayer, la empresa manifestó que se encuentra “evaluando lo determinado
por la autoridad con el propósito de continuar con el proceso tramitación
ambiental de las tronaduras”. No se confirmó si hará uso de la facultad de
presentar una reposición dentro de los próximos cinco días hábiles o si, en
cambio, se presentará una nueva Declaración de Impacto Ambiental (DIA).
El oficio del SEIA publicado el martes, sostiene que la DIA presentada
en marzo omite datos relevantes para permitir que el organismo tome una
decisión. Sostiene que se trata de “información que no está presente en la
correspondiente DIA y que es de tal relevancia que su ausencia no permite
continuar con la evaluación ambiental del proyecto de manera adecuada”.
Ya el 16 de abril, terminado el plazo para que los servicios públicos
contactados hicieran sus observaciones, seis organismos habían tenido reparos a
la documentación entregada por la empresa. Entre ellos, estaban las seremis de
Salud y Medio Ambiente.
De las 19 instituciones contactadas por el SEIA, 10 enviaron
respuesta. De ellas, dos se excluyeron del proceso y otras dos se manifestaron
conformes.
La implementación de tronaduras permitirá a la empresa hacer más
eficiente su extracción, ante la dureza del material estéril que cubre el
carbón que buscan explotar en Isla Riesco. Aseguran que las explosiones serán
bajo estándares estrictos de control: se detonará a al menos 20 metros de
profundidad, sin generar la dispersión de carbón y con químicos de baja carga
explosiva.