Moderno laboratorio comenzó a funcionar en Magallanes

Tras
más de un año de implementación de equipos comenzó a funcionar en Bahía
Laredo, Punta Arenas, un moderno laboratorio que otorgará facilidades
para estudiar los efectos del cambio global en los ecosistemas marinos
de la Patagonia.

En
este escenario, el aumento del dióxido de carbono (CO2) atmosférico
causa dos grandes problemas que afectan a todos los mares del planeta,
uno de ellos es el cambio climático, cuyas aristas más conocidas son el
calentamiento y desoxigenación del mar.

El otro es la acidificación del
océano debido a que el CO2 atmosférico en contacto con agua forma ácido
carbónico. Estas alteraciones de carácter planetario en su conjunto se
conocen como cambio global, y su estudio requiere entender cómo
múltiples estresores afectan la vida acuática.

A
raíz de lo anterior, en un esfuerzo conjunto entre el Centro de
Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes
(Ideal), la Universidad Austral de Chile (UACh), la Universidad de
Magallanes (UMAG) y el Centro de Investigación en Ecosistemas de la
Patagonia (CIEP), el laboratorio permitirá realizar estudios a través de
experimentos que buscan determinar cuál es la respuesta de los
organismos marinos ante cambios en la temperatura, CO2 y oxígeno.

Al
respecto, los primeros experimentos en ejecución tienen como objetivo
estudiar el efecto de la acidificación de los océanos y temperatura
sobre las diferentes etapas tempranas de la centolla, un recurso clave
pa
ra Magallanes por su alto valor comercial.

La
centolla es un producto reconocido como típico de la zona, altamente
demandado en hogares, restaurantes y hoteles locales, a nivel
internacional y tiene un alto valor, pues se exporta a 20 países en el
mundo.

“Sometimos
las larvas de centolla a una combinación de diferentes temperaturas y
dióxido de carbono, que simulan escenarios futuros de cambio global.

Esto, nos permitirá obtener información sobre su tolerancia y si están
en condiciones de adaptarse a un aumento de temperatura y acidificación
del mar”, sostuvo el investigador del Centro Ideal y del Instituto de
Acuicultura de la UACh, Dr. Kurt Paschke, experto en el recurso
centolla, quien dirigió los experimentos en colaboración con la Dra.
Paulina Gebauer (Centro I-mar, Universidad de los Lagos) y el Dr.
Rodrigo Torres (CIEP).

Sobre esto,
explicaron que los organismos marinos son sensibles a las
características del medio ambiente, particularmente en sus primeros
estadios de vida. Por ello, existe gran necesidad de levantar
información científica respecto de cómo ellos reaccionan ante un océano
subantártico que está modificando sus propiedades a paso acelerado.

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