La
pandemia del Covid-19 tiró por la borda todas las celebraciones de los
500 años del descubrimiento del Estrecho de Magallanes, y también la
instalación del Monumento a Luis Pardo Villalón, más conocido como el
Piloto Pardo tras rescatar en la Antártica a la tripulación del buque
inglés Endurance, al mando de Sir Ernest Shackleton en 1916.
Aunque
desde la municipalidad habían informado en marzo que esta obra iba a
estar listo en mayo de este año, la crisis sanitaria dijo otra cosa.
La
escultura de bronce se demorará un poco más en llegar, ya que el
escultor se encuentra cumpliendo cuarentena en Santiago y no puede
trasladar la obra a la ciudad de Punta Arenas.
Desde
el municipio aseguran que esta demora es algo que va más allá de sus
capacidades, pero esperan que en octubre, si es que la pandemia lo
permite, pueda inaugurarse.
El
alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, explicó que está muy ansioso
porque la escultura pueda llegar a la ciudad. “Esto es un retraso
justificado, pero esperamos que pueda llegar lo antes posible a la
ciudad. Es una estatua muy bonita y muy emblemática que estará en la
Costanera. Así podremos tener una obra arquitectónica de gran volumen y
una Costanera de lujo para la ciudad”, explicó el edil.