Podríamos quizás,
seguir enumerando muchas más cualidades
de Jaime, pero ahora, hemos venido con el propósito de despedirnos de él y
acompañar especialmente, a su familia”.
Estas fueron las
palabras con las que se dio inicio al multitudinario responso fúnebre del
ahora, ex alumno del Cuarto Año Medio “Aliberti” del Liceo San José, Jaime
Nicolás Andrade Quinchamán, quien falleció durante la madrugada del día
miércoles.
Así lo sintieron
los cientos de magallánicos que se congregaron en dependencias del recinto
educacional a fin de brindarle un gesto de fraternal apoyo a los familiares y
amigos del joven estudiante, quienes en primer lugar y a través del canto y la
oración, generaron un acogedor ambiente rodeado de sentimientos de tristeza por
la pronta partida de Jaime.
Una vez
finalizada la ceremonia religiosa encabezada por el obispo de Punta Arenas,
monseñor Bernardo Bastres, tanto profesores, compañeros, amigos y familiares,
aprovecharon la oportunidad para hacer extensivo su pesar, el que sin lugar a
dudas y como señalaron en reiteradas ocasiones, caló hondo en el corazón de
toda la comunidad magallánica.
Pese a ello, el
reconocimiento a la persona de Jaime como un ser humano lleno de vida, alegre,
cordial, leal y respetuoso, marcaron la tónica de la triste jornada para todos
quienes tuvieron la suerte de compartir con él.
“La vida de Jaime, fue siempre un ejemplo de
servicio, de buscar permanentemente lo mejor para los demás. Así lo hizo desde
el Centro de Alumnos, donde trabajó incansablemente para todos sus compañeros.
También nos llena de orgullo, recordar que Jaime no sólo representaba a la
región a través del baile de nuestra danza nacional, sino que por sobre todo,
él lo hizo enseñándole al semillero, a los más pequeños. También deportista, lo
que significa saber trabajar en equipo. Buen compañero, siempre muy alegre y
sonriente, expresiones que más se veían y relucían cuando uno tenía la
posibilidad de compartir con él”, comentó conmocionado el encargado de pastoral
del Liceo San José, Padre José Chaf, quien por medio de las sentidas palabras
emitidas, intentó canalizar el pesar de los asistentes que en ese momento,
seguían atentos al responso.
Pero sin lugar a
dudas, la emotividad de la ceremonia se dejó sentir en su plenitud cuando el
presidente del Cuarto Año Medio “Aliberti” y posteriormente, el hermano y la
madre de Jaime se dirigieron, entre lágrimas, a los presentes.